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El movimiento contra la “ideología de género”: varios actores, un único y diverso enemigo.

Género en disputa

El discurso contra la “ideología de género” se extiende, replica y cuela por las calles, los gobiernos y las campañas electorales. Los movimientos que apelan a combatirlo tienen por objetivo influir a nivel político y han sido exitosos al unir a actores religiosos y no religiosos contra un enemigo en común difundiendo el pánico moral. El término comenzó a gestarse en el Vaticano a mediados de los años noventa y fue llevado a las calles en la última década por diversas corrientes religiosas conservadoras y grupos antifeministas, pero la prédica contra el género tiene sus orígenes mucho antes de la invención de esta expresión retórica.

Grupos conservadores replicaron el año pasado en Montevideo una estrategia nacida en Perú foto: Carlos Pazos.

En noviembre de 2017, movimientos conservadores anunciaban la llegada a Brasil del mal de todos los males: una “mulher porca”, “assassina das crianças” y “destruidora das familias”. Estos apelativos, que bien podrían haber sido clamados en la Edad Media, se repetían como un mantra, proferidos por un pequeño grupo de manifestantes que perseguía a Judith Butler por el aeropuerto de San Pablo, mientras ella y su pareja, la teórica política estadounidense Wendy Brown, intentaban embarcar. Invitada a dar una conferencia organizada por las universidades de San Pablo y Berkeley (California), la filósofa estadounidense dio una charla sobre la democracia, y no sobre género, pero eso no impidió que se recogieran firmas para prohibir su visita, se la acusara de bruja y pedófila y se quemara una efig...

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