La bonanza cruza la calle - Semanario Brecha
Edición 1534 Suscriptores

La bonanza cruza la calle

Aceguá, un pueblito de mil y pocos habitantes, puesto allá donde termina la ruta 8 y Cerro Largo se toca con Brasil, hubo un tiempo, no hace mucho, cuando el real estaba fuerte, que sufrió de abandono. Ahora con un real disminuido, Aceguá volvió a ser atractivo para los orientales.

Las fronteras secas, además de secas, son porosas y muy sensibles a las variaciones políticas y al tipo de cambio de los países que separan. En el caso de Aceguá, un pueblito de mil y pocos habitantes, puesto allá donde termina la ruta 8 y Cerro Largo se toca con Brasil, hubo un tiempo, no hace mucho, cuando el real estaba fuerte, que sufrió de abandono. No iba casi nadie y las calles parecían las de un pueblo fantasma, un set de filmación triste, con negocios cerrados y supermercados de góndolas austeras y pasillos vacíos. Ya ningún melense hacía su surtido en Aceguá, como se hizo toda la vida, y sólo servía traer el gas. Los únicos que andaban y desandaban la ruta 8 eran los temerarios motoqueros que cargaban entre diez y doce garrafas por moto, en máquinas tuneadas con doble amortiguaci...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2106 Suscriptores
Vecinos de Paysandú y Colón cuestionan la instalación de HIF Global

Algo huele mal en el río

Cultura Suscriptores
El hidrógeno verde y sus dilemas

Un laboratorio

Edición 2106 Suscriptores
Ante la guerra, el gobierno ajusta los combustibles antes de lo previsto y por debajo del PPI

Suba amortiguada

Edición 2106 Suscriptores
Con Thiago Ávila, de la Flotilla Sumud de ayuda a Gaza

«Si dividen a los pueblos, es más fácil dominarlos»

Edición 2106 Suscriptores
Los entresijos de la «ayuda humanitaria» a Cuba

El cuello de botella de la solidaridad