Cultura Suscriptores
Treinta años de Thelma y Louise

Mujeres, bellas y fuertes

Es uno de los finales más icónicos del cine, aunque pretendió, más bien, ser el principio de algo. Para algunos, lo único que hizo Ridley Scott fue dar vuelta la fórmula del buddy film1 sin cambiar nada más que el sexo de los protagonistas; para otros, lo que logró fue transformar radicalmente el papel de la mujer en el cine. Y si bien se podrá argumentar que Thelma y Louise no es gran cine, nadie podrá negar que es una gran película, además de un artefacto cultural duradero.

Difusión

Ya casi lo olvidamos –han pasado 30 agitados años–, pero la película levantó una polvareda solo equiparable a la que provocan los 15 patrulleros (y el helicóptero) persiguiendo al Ford Thunderbird celeste que Louise maneja a toda velocidad por el Gran Cañón rumbo a la libertad y la muerte. Lo cierto es que la historia de Thelma y Louise podría contarse, simplemente, como la de su recepción, pero el filme es mucho más que eso. Por ejemplo, hoy podríamos mirarla, aunque sea por un minuto, desde este presente que nos dejó el movimiento #MeToo, disparado por los abusos del productor Harvey Weinstein. Y es que, a poco de comenzar el segmento «Casting», de esa especie de making of de la película titulado Thelma & Louise: The Last Journey (2003), el director Ridley Scott relata los problemas...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

En cartelera: El último duelo, de Ridley Scott

Violencia en el espejo

En salas comerciales: Free Guy: tomando el control1

Posmodernidad de la buena