Nuestro amo juega al esclavo - Semanario Brecha
Mucha tropa riendo en las calles

Nuestro amo juega al esclavo

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional en Ciudad de México. Xinhua, Francisco Cañedo.

La respuesta del gobierno federal mexicano a la megamovilización de las madres buscadoras buscando llegar al Estadio Azteca fue acusarles de estar financiadas por intereses partidarios. En respuesta, ellas han dedicado las manifestaciones que desarrollaron en coincidencia con los dos primeros partidos de la selección a exigir un freno a la criminalización a la que se las ha sometido desde el poder político y una disculpa formal por ensuciar su lucha. «El gobierno dice que nuestra lucha es ilegítima políticamente. Eso puede entenderse como algo ilícito: se usa para descalificar a las familias, ofenderlas. Nos ha puesto en riesgo y desde las redes hemos recibido amenazas, burlas y más agravios», contó a Brecha Fernando Vargas, papá de Olin Hernando, un joven desaparecido el 26 de noviembre de 2024 a escasos quilómetros del Estadio Azteca. «Nosotros somos víctimas de la violencia, de un delito de lesa humanidad y por supuesto que no buscamos confrontación política y, mucho menos, más violencia», dijo.

Vargas fue uno de los familiares que mantuvo hasta el último minuto la interlocución con el gobierno de la Ciudad de México para que se les permitiera desplegar sus pancartas y carteles con los rostros de cientos de jóvenes desaparecidos, como lo habían hecho el 28 de marzo, cuando la reinauguración del Estadio. Pero desde el 14 de mayo, la operativa pasó a manos de la FIFA y con ella llegó la tropa con sus muecas rotas cromadas. «Nos reunimos con el secretario de Gobierno (Interior), César Craviotto, para decirle que estamos dispuestos a cumplir todas las reglas de seguridad que nos fijaran con tal de desplegar nuestras mantas de visibilización frente al Estadio. Pero nos dieron un portazo en la nariz, nos dijeron que ya nadie pasaba», recordó. El propio Craviotto se trasladó a una movilización de los familiares de desaparecidos. «Intentó persuadirnos de que no había manera de manifestarnos pacíficamente. Se presentó con un escudo de funcionarios como un supuesto cinturón de paz y los granaderos con toletes (cachiporras) y escudos. Muchos entendimos que se estaba montando una provocación», contó Vargas a Brecha.

Este papá buscador fue parte del grupo de familias que viajó a Guadalajara al segundo partido de la selección, y encabezó la convocatoria para el tercero, el miércoles 24. «Tenemos el antecedente de las Madres de Plaza de Mayo argentinas, que usaron el Mundial de 1978 para denunciar los crímenes de lesa humanidad que estaban ocurriendo durante la fiesta deportiva. Muchos dicen que no podemos comparar a Claudia Sheinbaum con el dictador Jorge Videla, pero acá también hay un crimen que no se resuelve y en el que el Estado y el crimen organizado están involucrados. Y luego está ese agravio de burlarse de nosotros y sugerir que hay un ilícito en nuestra lucha.» Agravios que tienen efecto. Durante el partido inaugural del Mundial un grupo de manifestantes que festejaban la victoria mexicana atacó a las madres buscadoras, robándoles sus carteles y mantas. «Desde que a salimos a buscar a nuestros hijos de manera desesperada, no hay patrimonio que nos alcance ni se escatiman esfuerzos. Entre familia y amigos cooperamos. Hacemos rifas y nos solidarizamos entre las familias con quien menos tiene. Esta es la hermandad que esto que vivimos también va construyendo. Y en eso llega el gobierno y nos quitan todo.» Como supo decir el Indio Solari: «violencia es mentir».

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