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El oficio de estar inspirado

El argentino Andrés Calamaro se presentó esta semana en el Auditorio Nacional Adela Reta con un trío acústico y recorrió clásicos del tango y de su repertorio habitual, versionando además temas propios y ajenos. Antes del concierto conversó con Brecha sobre las particularidades de su nueva gira, la relación con el público, el oficio de cantar y escribir, la actualidad y el futuro de la industria musical.

Andrés Calamaro / Foto: Juan Manuel Ramos

Durante el primero de los dos conciertos que ofreció a principios de esta semana en la sala Fabini del Auditorio Nacional Adela Reta, Andrés Calamaro hizo notar que entre el público había gente de todas las edades, incluso “veinteañeros que parecen nunca cumplir años”. El detalle no es casual y tiene una explicación: Calamaro es varios a la vez, y todas esas versiones de sí mismo, que a veces discurren en paralelo y otras veces se contradicen, van apareciendo en cada uno de sus discos y conciertos. Hay un Calamaro para cada generación: todos son distintos y van desde el rock hasta el tango, pasando por la cumbia y el bolero, pero nunca dejan de sonar a Calamaro, cosechando en el camino fieles y detractores. En la última década, el argentino se había presentado en cuatro ocasiones en Montev...

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