Pegui y su disco - Semanario Brecha
Edición 1412 Suscriptores

Pegui y su disco

Gracias a ese mecanismo de amnesia de datos comprometedores que la dictadura iba generando en los resistentes, no logro recordar cómo Pegui se comunicó conmigo. Se llamaba Margarita Merklen de Cuelho, y era educadora especializada en música y en niños. ¿Habrá sido a través del pastor Adhémar Olivera?

Vivía en la ciudad de Durazno, en esa terrible sociedad de sobrevivientes de la represión en que se habían convertido varias de las ciudades del Interior uruguayo. Su esposo era preso político en el campo de concentración llamado Libertad. A su cargo habían quedado los tres niños pequeños del matrimonio. Pero, entretanto, la dictadura, morbosa, le había hecho perder su trabajo docente. Pegui había decidido enfrentar la angustia y la posibilidad de una destrucción afectiva haciendo sus can...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2104 Suscriptores
Ministerio del Interior niega acceso a documento sobre el asesinato de Álvaro Balbi en 1975

Con la debida reserva

Edición 2104 Suscriptores
La iniciativa de abrir las empresas públicas a inversores privados

Campanazo

Edición 2104 Suscriptores
CASMU aprobó su balance anual con un déficit histórico

Un escenario desafiante

Edición 2104 Suscriptores
La detención de Marset y sus consecuencias en la región

El alfil caído

Edición 2104 Suscriptores
El Mencho, Marset y el discurso sobre los narcos

Un caballo de Troya para la militarización de América Latina