Con un poco de ayuda de mis “amigos” - Semanario Brecha
Destacados Suscriptores
El oficialismo argentino en aprietos por el escándalo de los aportantes falsos.

Con un poco de ayuda de mis “amigos”

El oficialismo argentino en aprietos por el escándalo de los aportantes falsos.

María Eugenia Vidal, favorita sucesora de Macri en Cambiemos, enfrenta cargos de lavado de activos y usurpación de identidad, entre otros / Foto: Afp, Juan Marcelo Baiardi

Uso indebido de información confidencial, lavado de dinero y violación a las leyes de financiación de los partidos políticos es la acusación que por estos días aqueja al gobierno de Mauricio Macri. Su delfín político, la gobernadora María Eugenia Vidal, podría quedar fuera de la carrera presidencial si se confirman los cargos. Paralelamente se acelera la indagación judicial contra Cristina Fernández. Una investigación periodística que cruzó datos de aportantes a la campaña electoral de 2017 con listas de ciudadanos en situación de pobreza que reciben planes sociales del Estado reveló que el macrismo utilizó sin permiso esas identidades para hacerlas pasar como aportantes financieros a su campaña electoral, que llevó a Esteban Bullrich y Gladys González al Senado, y a Graciela Ocaña y Hécto...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Con Georgina Orellano, secretaria general de Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina

De una política de la humillación a una política de la escucha

Edición 2109 Suscriptores
Argentina, Estados Unidos, Líbano, Irán, Israel

Punto y seguido

El procesamiento judicial de una diputada argentina por críticas a Israel y a la ideología sionista

Tenés derecho a permanecer en silencio

Minería y derechos humanos en contactos entre Milei y Kast

El eje

Con Ramiro Sonzini y Ezequiel Salinas sobre La noche está marchándose ya

El cine como contrataque