Montevideano, arquitecto, de 40 años, Manera se embarcó en enero para participar en uno de los equipos de observación y testimonio que desde hace un cuarto de siglo organiza el Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel (PEAPI), dependiente del Consejo Mundial de Iglesias. Quería, entre otras cosas, disponer de elementos de primera mano que le permitieran confrontar con gente de su entorno cuya indiferencia le indignaba. Algunos de sus amigos o familiares en Uruguay le decían que «no se podía» opinar desde acá «sobre una realidad tan lejana y tan compleja» y un «conflicto de naturaleza religiosa» en el que «todos tienen parte de razón». Él les respondía que había ya suficientes elementos de información como para sí hacerlo. «Pero a la vez sentía que yendo, viendo y contando...
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