Sociedad Suscriptores
El caso de Minas, una puerta entreabierta

Si Dios quiere

Algunas aristas del caso del cura imputado como abusador sexual de una niña y una adolescente cuestionan el compromiso de la Conferencia Episcopal del Uruguay para combatir estos delitos y apuntan a lo que falta saber.

Interior de la catedral de la Inmaculada Concepción, de Minas Servando Valero

La tormenta se abate sobre Minas. Dentro de la catedral de la Inmaculada Concepción, un centenar de feligreses silenciosos esperan que el padre Alejandro comience la misa de las 19. Unos pocos han dejado su nombre y número telefónico de contacto en las cuartillas ubicadas a la entrada del templo, atendiendo el protocolo sanitario para controlar la pandemia por SARS-CoV-2. La posibilidad de un contagio no parece afligir tanto a los fieles como el más reciente caso de abuso sexual en el seno de la Iglesia Católica uruguaya: un terremoto con epicentro en Minas, cuyas réplicas llegan hasta Salto.

A principios de este mes, la fiscal Tania Vidal formalizó a G. M., vicario de la catedral, imputado por varios delitos de atentado violento al pudor y de abuso sexual –uno de estos especialmente a...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Sociedad Suscriptores
Con el cardenal Daniel Sturla

«Creo que realmente hay pocos casos»