Este mes se cumplen 14 años desde que se aprobó la ley que legalizó la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Uruguay se convirtió así en el primer país de Sudamérica en despenalizarlo y en el segundo de Latinoamérica, después de Cuba. Habían transcurrido 27 años desde la presentación del primer proyecto que puso el tema sobre la mesa. Fueron los diputados colorados Daniel Lamas y Víctor Vaillant –quien luego pasó al Frente Amplio (FA)– quienes lo presentaron en 1985.
El proceso fue arduo: durante casi tres décadas, distintas iniciativas fueron discutidas en el Parlamento, algunas de las cuales incluso llegaron al plenario de las cámaras, pero terminaron archivadas. El punto de inflexión llegó en 2007, cuando se aprobó una ley que fue vetada por el entonces presidente Tabaré Vázquez. El tema volvió a discutirse durante el gobierno de José Mujica y, tras un acuerdo entre el FA y el diputado Iván Posada, del Partido Independiente, se aprobó en 2012 la ley 18.987.
Antes y ahora, la despenalización del aborto ha sido un tema que provoca fuertes debates. Se cruzan posiciones ideológicas, filosóficas y religiosas que no siempre coinciden con las posturas de las respectivas bancadas. En 2012, por ejemplo, el FA respaldó mayoritariamente el proyecto, pero el entonces diputado Andrés Lima votó en contra, mientras que Darío Pérez y Daniela Payssé, también contrarios, se retiraron de sala y fueron sustituidos por sus suplentes, que votaron a favor.
Por eso, volver a discutir la normativa en el Parlamento no es sencillo. Este año, el subsecretario del Ministerio de Salud Pública (MSP), Leonel Briozzo, anunció que la cartera impulsaría modificaciones a la IVE (El País, 7-III-26): extender de 12 a 14 semanas el plazo para acceder al procedimiento, eliminar los cinco días de reflexión y la instancia del equipo interdisciplinario como obligatorios y quitar la restricción para las mujeres migrantes con menos de un año de residencia en el país.
Las organizaciones que impulsaron la aprobación de la ley ya habían señalado estas falencias en su momento, pero asumieron que entonces era la ley posible. Quedó sin resolver, por ejemplo, la eliminación del aborto del Código Penal. Pero hoy el aumento de la población migrante vuelve urgente revisar de nuevo la normativa, y, para algunas organizaciones, el regreso del FA abre una ventana de oportunidad para avanzar (véase «Una ventana de oportunidades», Brecha, 11-IV-25).
La instalación de la Comisión Asesora Honoraria de Derechos Sexuales y Reproductivos, que no era convocada desde 2019, fue interpretada como una señal de cambio de escenario. Sin embargo, una nota publicada por El Observador (21-IX-26) puso en duda la voluntad política del oficialismo para avanzar en esas modificaciones, en especial ante la visita del papa León XIV. Según el artículo, algunos legisladores del FA señalaron que «no es el momento de hacer olas».
¿CUÁL AGENDA?
La idea de «no hacer olas» abre algunas preguntas: ¿A qué se le debe bajar el tono? ¿Hay algún proyecto de ley que contemple estas modificaciones? ¿El tema forma parte de la agenda parlamentaria para este período?
Brecha habló con el senador Daniel Borbonet, integrante de la Comisión de Salud Pública del Senado, quien señaló que los cambios no han sido tratados en ese ámbito y tampoco figuran en la agenda. La bancada oficialista, además, no ha designado formalmente un grupo para analizar el tema. Borbonet indicó que, si bien están de acuerdo con las modificaciones, tampoco han recibido un pedido formal del MSP para avanzar en esta línea.
Por su parte, el diputado Luis Gallo, integrante de la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social de la Cámara de Representantes, informó al semanario que la situación es similar en Diputados: los cambios tampoco han sido tratados ni figuran en la agenda. Gallo señaló que ha participado en distintas instancias con el subsecretario del MSP, Briozzo, a quien le ha transmitido la importancia de que los cambios lleguen al Parlamento a través de un proyecto de ley elaborado por la cartera de Salud.
«Nosotros estamos totalmente de acuerdo con los cambios. Lo que pedimos es que los presenten ellos. Nosotros, como legisladores, podemos sugerir modificaciones, pero es importante que la iniciativa venga del Ejecutivo», señaló el diputado.
A su vez, respecto de si la visita del papa pudo haber incidido en la postergación de los cambios previstos a la ley, el diputado dijo que el primer elemento a tener en cuenta es que todavía no existe un proyecto para estudiar. De todos modos, consideró que, pensando en una estrategia política para crear acuerdos, este no sería el mejor momento. «Es un momento de respeto y silencio, y no de recalentar el clima.» Gallo considera conveniente hacerlo más adelante, aunque aclaró que no figura entre las prioridades parlamentarias. Mientras tanto, este jueves El País (1-X-26) informó que el senador colorado Pedro Bordaberry presentó un proyecto regresivo para modificar las leyes de IVE y eutanasia
ABRIR EL DEBATE
Las que sí están llevando adelante un trabajo intenso para poner el tema en agenda son las organizaciones sociales. El 28 de setiembre, en el marco del Día de Acción Global por un Aborto Legal y Seguro, varias organizaciones –entre ellas, Cotidiano Mujer, El Paso e Iniciativas Sanitarias– solicitaron reuniones con la vicepresidenta, Carolina Cosse, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo y la Bancada Bicameral Femenina.
En esta misma línea, la organización Iniciativas Sanitarias, autora de un informe basado en evidencia científica y estándares internacionales, se reunió a inicios de agosto con legisladores del FA para compartir el documento y comenzar a abrir el debate sobre estos cambios en el Parlamento. El documento coincide con las modificaciones señaladas por el MSP.
«Entendemos que no es un tema del Poder Ejecutivo, sino del legislador, que lo que tiene que hacer es corregir una norma que genera inequidades, donde las más afectadas son las mujeres más vulnerables», dijo a Brecha Lucía van Velthoven, integrante de Iniciativas Sanitarias. También señaló que, entre los argumentos planteados por los legisladores para explicar que el tema no estuviera en su agenda, está su falta de presencia en la opinión pública y el temor de un posible retroceso respecto de los avances alcanzados.
Una de las legisladoras que participó en el encuentro fue Constanza Moreira. La senadora dijo a este semanario que hoy es complejo hablar de género en el Parlamento por la derechización de los partidos en el recinto. «Ahora Naciones Unidas son los zurdos, o sea, imaginate cómo se ha torcido el clima de época.» A su vez, un espacio que podría abrir el debate es la Bancada Bicameral Femenina, que se instaló recientemente. Sin embargo, la senadora entiende que es un tema que no genera consenso, «es muy divisivo entre partidos».
De todos modos, señaló que tampoco es una prioridad del gobierno: «Ahora lo prioritario es aprobar el presupuesto y la rendición de cuentas». Por eso, para Moreira, algunas modificaciones que no requieren tratamiento legislativo pueden trabajarse con el Poder Ejecutivo y el MSP, como la revisión de la obligatoriedad del equipo interdisciplinario. En el mar legislativo, por ahora, parece no haber olas.









