Taganga: la fiesta clandestina - Semanario Brecha
Edición 1414 Suscriptores

Taganga: la fiesta clandestina

Taganga es un suburbio costero a diez minutos de Santa Marta. La costa está cobijada por una media luna de cerros verdes mojando sus pies en la bahía que humedece leve, sin olas, la playa de unas quince cuadras de frente. Lindo lugar para tirar la chancleta sin más, aunque con ciertas restricciones: tenés que saber hablar inglés y estar dispuesto a lo clandestino para tirar unos pasos.

El balneario alguna vez fue pueblo de pescadores, no entraba más que el autorizado. Celosos costeros albañilearon unos ranchos muy latinoamericanos abanicados por los treinta grados constantes y un sol amable. Los tagangueros están hechos a la medida del tiempo, mestizos, afrodescendientes y tataranietos de indios. Los más viejos se tambalean por los caminos entre casas de bloques más o menos coloreadas...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2124 Suscriptores
La «desconexión» entre la militancia frenteamplista y el gobierno

Los cansados y los soldados

Edición 2124 Suscriptores
Las reuniones reservadas de Alejandro Sánchez con académicos sobre el rumbo del gobierno

De asados

Edición 2124 Suscriptores
La política internacional de la administración Orsi y sus sucesivos desencuentros con la orgánica frenteamplista

El desamor provocado

Edición 2124 Suscriptores
Oficialismo y oposición preparan informes dispares sobre el caso Cardama

Todos hablan del fraude

Edición 2124 Suscriptores
Mujeres con Historias: una alternativa a los cuidados en la vejez

Una casa para todas