Los primeros meses de la gestión frenteamplista habían transcurrido con parsimonia y cautela, a un ritmo que ya comenzaba a poner nerviosa a parte de su militancia, que reclamaba mayor celeridad para atender temas urgentes y revertir decisiones heredadas del gobierno anterior, muchas de las cuales habían sido duramente cuestionadas por el Frente Amplio (FA) cuando era oposición.
Una de esas medidas tenía que ver con la iniciativa privada Neptuno. El contrato con el consorcio Aguas de Montevideo había sido firmado a principios de este año –en una de las últimas decisiones del gobierno de Luis Lacalle Pou– y consistía en la construcción de obras para la extracción y la potabilización de unos 200 mil metros cúbicos diarios de agua del Río de la Plata, en la zona de Arazatí, San José.
La propu...
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