Una vez más, parece necesario citar al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio: «Este es el hemisferio occidental. Aquí es donde vivimos, y no vamos a permitir que sea una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos». El objetivo es expulsar a China y Rusia de la región. En el caso de Moscú, la cosa parece realmente posible, toda vez que la presencia rusa en la región se limita a un puñado de países y está centrada en la venta de armas. El caso de Pekín es harina de otro costal. Es el principal socio comercial de la mayoría de los países latinoamericanos, incluidos Brasil y Argentina, donde ni Jair Bolsonaro ni Javier Milei han podido torcer las leyes de la economía, por más que lo desearan. Parafraseando a los mandamases del imperio, hoy es C...
Artículo para suscriptores
Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social
Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.
¿Ya sos suscriptor? Logueate







