Como el sudario de Penélope, la historia de las obras que se necesitan para garantizar el suministro del agua potable para Montevideo es de nunca acabar. Apenas descartado el proyecto Arazatí aprobado por el gobierno de Luis Lacalle Pou, que prometía proveer a la capital con agua del Río de la Plata en una zona imposible y a un costo desorbitante, comenzaron los cuestionamientos al renacido proyecto Casupá, bandera izada por el Frente Amplio cuando terminaba el segundo mandato de Tabaré Vázquez y sostenida por esa fuerza política durante el último quinquenio a pesar de que Lacalle Pou la descartó apenas asumió en 2020. El proyecto consiste en construir una represa sobre el arroyo Casupá (afluente del Santa Lucía) para almacenar 118 millones de metros cúbicos, que asegurarían reservas de ag...
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