El progresismo mundial tiene nuevo líder. O, al menos, eso es lo que se trasluce en los discursos de la cumbre de Barcelona celebrada la semana pasada. La IV Reunión en Defensa de la Democracia, a la que acudieron grandes figuras del sector, desde el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva hasta la mexicana Claudia Sheinbaum, desde el neoyorquino Zohran Mamdani hasta la italiana Elly Schlein, tuvo como protagonista central al anfitrión, el primer ministroespañol, Pedro Sánchez. El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se ha alzado como el gran contradictor de Trump, la voz más fuerte en defensa de la paz, el único mandatario europeo en plantarle cara a Israel, el nuevo Quijote de la lucha contra las extremas derechas. ¿Pero es el de Sánchez un modelo prometedor para una izquierda ...
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