El presidente chileno José Antonio Kast ya batió un récord estadístico en su país: la caída más rápida de una ministra desde la vuelta a la democracia. A los 69 días de iniciado su gobierno, Kast removió a Trinidad Steinert del Ministerio de Seguridad Pública. «No me esperaba la exigencia de un plan de seguridad estructurado, concreto», le dijo Steinert a Radio Agricultura(15-IV-26) después de comparecer ante la Cámara de Diputados. La frase forzó una salida reclamada desde hacía semanas por la oposición y sectores del oficialismo, y resistida por Kast, que finalmente dio el brazo a torcer el 19 de mayo.
Dos semanas después, el 3 de junio, Kast aceptó las renuncias de Jouannet Valderrama, subsecretario de Seguridad Pública, y de Ana Victoria Quintana Olguín, subsecretaria de Prevención del Delito, descabezando así su ministerio de seguridad a menos de tres meses de iniciada su gestión. «No era lo que tenía pensado para esta etapa», admitió el presidente chileno. Pero a pesar de sus tropiezos, Kast pretende levantar perfil en el continente en materia de seguridad y para eso lanzó el 28 de mayo el Compromiso Regional de Santiago Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, junto con cuatro gobiernos de derecha de la región: Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú. Este miércoles, luego de reunirse con Kast en la residencia de Suárez y Reyes, el presidente Yamandú Orsi anunció que Uruguay se sumará a la iniciativa.
La salida de Cecilia Cairo del Ministerio de Vivienda batió en Uruguay el mismo récord que la de Steinert en Chile. Los gobiernos de Kast y de Orsi tienen también otros puntos en común. La desaprobación del mandatario ultraderechista chileno supera el 50 por ciento: 51 puntos según Criteria, 54 según Cadem, 56 según Pulso Ciudadano. La de Orsi está en 56 puntos según Factum y en 65 según Cifra. «Otra coincidencia es que vamos a dejar juntos el mandato, en el año 2030», le dijo Kast a Orsi el miércoles, en una cordial declaración conjunta.







