A Donald Trump no le «importó en lo más mínimo» que el fin de semana hayan salido a las calles de unas 3.500 localidades pequeñas, medias y grandes de su país al menos 8 millones de personas (hay fuentes que hablan de hasta 10 millones) a repudiarlo –a él, a sus políticas represivas internas y a sus múltiples guerras– y dijo que nadie le hará moverse de la línea que se trazó. Hay que creerle: si bien estas fueron las mayores manifestaciones en Estados Unidos en décadas, ya había habido marchas similares (con algo más de la mitad de asistentes que estas) hace apenas unos meses, a fines de octubre, y ni mu. Al contrario: redobló en la violencia de su política migratoria (desde ese octubre las deportaciones aumentaron y las protestas se cobraron dos muertos a manos de la policía migratoria, e...
Artículo para suscriptores
Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social
Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.
¿Ya sos suscriptor? Logueate







