Mundo Suscriptores
Estados Unidos: Policía, milicias blancas, estatuas y elecciones.

Decapitando a Colón

Por un momento en la historia y forzados por una pandemia, pareció casi posible organizar un futuro preñado de incertidumbres y esperanzas. Pero la permanencia de las lacras de la antigua normalidad nos ha traído grescas bien conocidas. La revuelta estadounidense contra el racismo señala algunas viejas heridas.

Estatua de Cristóbal Colón decapitada en el parque Columbus de Boston, Massachusetts / Foto: Afp, Joseph Preziozo

Desde Washington

LA INNOMBRABLE. En Estados Unidos se considera de mal gusto y anticuado hablar de la lucha de clases, esa noción de marxistas trasnochados. Mientras se propagaban las protestas multitudinarias, las batallas callejeras entre manifestantes y policías, y los incendios y los saqueos que dan rédito a la televisión, el comentarista Tucker Carlson –certificado derechista– escribió: “Los problemas centrales de Estados Unidos son económicos. Lo que presenciamos es una lucha de clases disfrazada de lucha de razas”.

Por más de tres décadas ha
transcurrido un proceso paradójico: mientras que la brecha de ingresos entre
las naciones ricas y las no tanto se ha achicado, dentro de los países,
especialmente los más desarrollados, la diferencia se ha ensanchado con el
empobrecimient...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
La elección en el BID se inclina a favor del candidato de Trump

Partido liquidado

La preocupante rivalidad sino-estadounidense

Ensayo de una nueva bipolaridad

Trump busca torcer el sistema de votación a su favor

Un voto a la Medida del presidente

Mundo Suscriptores
Donald Trump rumbo a las elecciones de noviembre

Catorce semanas interesantes

Mundo Suscriptores
Las potencias occidentales y sus pretendidas reparaciones militares

El (vil) precio de la sangre