El rey ha muerto, que viva el rey - Semanario Brecha
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El rey ha muerto, que viva el rey

A los 34 años publicó La broma infinita, una monumental novela que lo transformó en el escritor joven más importante de Estados Unidos. Doce años más tarde estaba muerto, sin haber llegado a terminar la novela siguiente. El rey pálido, es ese libro para siempre inconcluso, que, a pesar de todo, el autor quería que leyéramos. Al menos no tenemos que escuchar a algún heredero de David Foster Wallace justificando la decisión de ir contra la expresa voluntad del autor. Aquí no hay ni Dimitris Nabokov ni Max Brods: Wallace dejó todo listo para que su esposa lo encontrara; un manuscrito de 250 páginas ordenado en 12 capítulos con la etiqueta “¿Para el adelanto de L B?” (Little, Brown –su editorial), además de un montón de materiales aledaños: discos duros, biblioratos, cuadernos, carpetas, disq...

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