José María Balcázar, el octavo presidente de Perú desde 2016, salió de la grisura como parlamentario cuando cometió tráfico de influencias con quien era la fiscal general en 2023, Patricia Benavides. El resultado de su labor –antes como juez y en el Congreso– han sido ocho investigaciones fiscales por corrupción en su contra. Tiene el mismo perfil de sus antecesores, Dina Boluarte y José Jerí.
Balcázar llegó al Congreso en 2021 como invitado del partido Perú Libre, creado por Vladimir Cerrón, un exgobernador regional sentenciado por corrupción y prófugo de la Justicia entre 2024 y 2025. Pese al discurso de extrema izquierda del líder de ese grupo político, la bancada de Perú Libre se alió con el fujimorismo desde la caída de Pedro Castillo en diciembre de 2022, tras el frustrado autogolpe de Estado.
Waldemar Cerrón, hermano del fundador del partido, fue hasta el martes miembro de la mesa directiva del Congreso, de la mano del fujimorismo. El presidente del Congreso José Jerí reemplazó en la presidencia a Boluarte en octubre, cuando la mandataria se volvió un peso que complicaba la campaña electoral a los políticos fujimoristas y a sus aliados de Renovación Popular, Alianza para el Progreso, Avanza País, Somos Perú y Perú Libre, entre otros, en un arco que va desde la extrema derecha hasta el pragmatismo populista. Las bancadas de esos grupos sostenían a Boluarte, pero la desaprobación de su gestión superó el 95 por ciento y su ineficacia ante el aumento de asesinatos de choferes de transporte público extorsionados se transfería a los dueños reales del poder. Boluarte era un títere de Keiko Fujimori, el ultraderechista Rafael López Aliaga, el candidato presidencial César Acuña y el propio Cerrón. El mismo rol cumplió Jerí, pero cayó en desgracia desde enero, a raíz de revelaciones de prensa. Este mes, el fiscal general interino le abrió una investigación por tráfico de influencias y patrocinio ilegal debido a sus tratos y reuniones clandestinas con empresarios chinos y otra por la contratación de mujeres jóvenes en cargos públicos muy bien pagados luego de que pasaban varias horas con él, hasta la madrugada, en Palacio de Gobierno.
LA MISMA TRADICIÓN
El martes, el parlamento aprobó siete mociones de censura contra la mesa directiva del Congreso, de forma que terminó la gestión de Jerí como encargado de la presidencia. El miércoles el régimen votó por nuevo presidente del Congreso y mandatario interino. Balcázar llegó así a la presidencia, un cargo que el fujimorismo ha neutralizado y atacado sostenidamente desde 2016, cuando Keiko Fujimori perdió las elecciones contra Pedro Pablo Kuczynski. El pacto corrupto usó el parlamento para capturar instituciones, nombrar a un defensor del pueblo afín a sus intereses y anular la independencia de poderes.
A Balcázar lo rechazan organizaciones de derechos humanos por estar a favor del matrimonio infantil. En 2023, cometió tráfico de influencias al pedir un trabajo para su nuera y el archivo de investigaciones fiscales en su contra a cambio de votar por la inhabilitación de una fiscal suprema «enemiga» de la entonces fiscal general. Como juez en una región del norte del país y como congresista acumula ocho investigaciones fiscales por corrupción. Hace un par de años fue inhabilitado definitivamente para el ejercicio como abogado debido, entre otras causas, a que como decano se apropió de los fondos del Colegio de Abogados de Lambayeque, región donde ejerció como juez.
El jurista y exprocurador anticorrupción Antonio Maldonado considera que «el régimen se mantiene». «Los partidos de derecha simulan tensión en campaña electoral, y el comportamiento de la dictadura congresal será aún más avezado y abusivo», dijo a Brecha. Y augura un peor futuro. La criminalización de la protesta social y política «aumentará y también la represión. Son una suerte de fiera herida capaz de todo para mantenerse en el poder. Los líderes de la oposición están embelesados con un juego electoral viciado y lleno de defectos preexistentes, bajo una arquitectura legal heredada del pasado autoritario y que fue diseñada para que la dictadura fujimorista se mantuviera en el poder por muchos años más», dijo.









