Edición 1446 Suscriptores

Pasaje de los Derechos Humanos

La calmada actitud de los presentes sólo se vio interrumpida por el cerrado aplauso que recibió a la jueza Mariana Mota. Batiendo palmas y coreando consignas, una cincuentena la acompañó hasta el salón donde la Suprema Corte de Justicia la sometería al castigo. Otros nos quedamos afuera, de charla, esperando. Más tarde, Raúl Oxandabarat bajó a cerrar el portón de entrada y un grupo numeroso le expresamos que queríamos presenciar el acto, entreabrió una hoja y entramos. Por muy suprema que fuera la Corte, nadie podía negarnos el derecho a presenciar un acto público. No fue una ocupación como informa la prensa. No llegamos al salón, quedamos en una especie de patio interior. La actitud pacífica permaneció incambiada como lo demuestran por lo menos un video y varias fotos. Los ministros de l...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
Brasil y la masacre de Jacarezinho

La normalidad de la matanza

Cultura Suscriptores
Centenario de Stanislaw Lem (1921-2006)

Filósofo del futuro

Críticas Suscriptores
Una voz emergente en la narrativa uruguaya

Je ne parle pas français

Cultura Suscriptores
Reedición de Elder Silva

Ese diminuto regazo en el planeta

Sociedad Suscriptores
Una nueva audiencia del juicio de De los Santos contra Arrozal 33

Las cosas que perdimos en el arrozal