Sufrir, padecer, calcular - Semanario Brecha
Humor. Coqueto escenario mundial vol. 1: Predicciones

Sufrir, padecer, calcular

Mucho le reclamábamos a la pálida Nike celeste de Marcelo Bielsa que hiciera honor al mandato de la historia, que recogiera la herencia de 102 años de performances mundialistas ejemplares, que saliera al campo a hacer lo que hemos venido haciendo desde el inicio de los tiempos futbolísticos. Y vaya que cumplió: tuvimos un debut horroroso, como en Corea, como en Sudáfrica, como en Brasil, como en Rusia, como en Catar. Ahora, a hacer lo que mejor nos sale: lo del título.

Lo que parecía ser una tarde apacible para los 35 mil uruguayos que se dieron cita en Miami en el estadio homónimo terminó siendo un auténtico calvario.

En la tribuna, reinaban el desorden y el descontrol que supone mezclar hinchas provenientes de culturas tan disímiles sin los más mínimos estándares de seguridad. No se podrá entrar con papel picado o radios con pilas medianas, pero sí con armas de fuego, apelando a la Segunda Enmienda. Además, la tendencia habitual del ciudadano árabe a dejarse llevar por los siempre traicioneros senderos del alcohol y los hombros femeninos descubiertos fue un caldo de cultivo ideal para algo que a los uruguayos se les da muy bien: no procesar bien el festejo ajeno.

Es que dentro del campo el señor Bielsa paró a una oncena que no daba pie con bola: laterales que ni marcaban ni subían, zagueros que llegaron al extremo de hacernos extrañar a Araújo y Josema Giménez, y un mediocampo al que el adjetivo anodino le sentaba a la perfección, todo ello desembocando en un ataque en el que el popular Diente López, en caso de haber sido convocado, habría destacado por su prodigación.

Por eso no sorprendió a nadie que, promediando el primer tiempo, cuando comenzábamos a preguntarnos si el arquero árabe no se habría ido al vestuario a rezar, llegó la apertura del score para el elenco albiverde, obra del «turco» Nasser Al-Dawsari: entró por derecha, pateó cruzado y Muslera hizo el resto. Se suscitó allí el primer conato de violencia entre parciales de uno y otro conjunto, luego de que un hincha celeste osara insultar al profeta. «Es folclore», se limitó a afirmar, justo antes de conocer el auténtico sentido de la palabra arrepentimiento.

Para el segundo tiempo, Bielsa puso toda la carne en el asador: ingresó Aguirre por Viñas. Pero el resultado permaneció inalterable hasta casi el final. El clima se puso espeso y no tardó en llegar el «olé, olé, olé, Suárez, Suárez» desde la tribuna: un primer plano de la televisación internacional permitió apreciar que el propio futbolista salteño fue el encargado de iniciar el cántico, camuflado bajo una capucha.

Mas sobre el final del encuentro, sucedió lo típico: las cámaras buscaron a Josema y lo encontraron llorando en el banco de suplentes. Acaso harto de ver lagrimear a un hombre grande, el coach le dio ingreso, con el sano fin de aprovechar acaso su mejor característica: el cabezazo ofensivo.

Y dicho y hecho: en la última jugada del partido, cayó un córner desde la derecha, Josema algo le dijo a su ocasional marcador que pareció quedar desnorteado, como oteando el horizonte, para luego cabecear y decretar el empate, muy festejado por la parcialidad celeste con gestos reprobables incluidos. Los árabes no dudaron en responder a las provocaciones, por lo que se produjo un intercambio de piedras entre ambas parcialidades que –merced al dominio ancestral del arte de la lapidación– tuvo un claro ganador.

Lo dicho: Uruguay fue fiel a su costumbre de debutar y dejar más dudas que certezas. Ahora, deberá enfrentar a la sensación del torneo –Cabo Verde– que viene de superar 1 a 0 a España, buscando un triunfo impostergable que lo sitúe en posición de clasificar como más nos gusta: como mejor tercero.

Reacciones en X

@Uruguay El jugador José María Giménez presenta un edema muscular adyacente a la cicatriz del anterior desgarro en gemelo interno de la pierna izquierda, sin evidencia ecográfica de rotura fibrilar.

@LuisSuarez9 Un partido del cual el equipo lo dio todo.

@elpaisuy Empató Uruguay y se complicó, aunque más complicada está la popularidad del Presidente Orsi.

@MauroMas28 No nos querían dejar pasar, suerte que Sergio consiguió un canje en Feria Natural, se lo dimos al agente del ICE y zafamos.

@FlaCePer Se nos complicó la serie.

@gbianchi404 Seguro que Bielsa no pone a Godín porque vota al Partido Nacional.

@DiarioOle Uruguay empató agónicamente con Arabia Saudita y automáticamente se agregó una estrella más al escudo.

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