CANCHA
Hard Rock Stadium de Miami (había demasiados hinchas uruguayos en el estadio, a quienes se les da mejor hacer banderazos en Palm Beach que alentar al equipo).
Por el lado del elenco caboverdiano
Vozinha: pasó en 5 minutos del cielo al infierno. De ser el mejor arquero del Mundial a que le anotara un gol Canobbio. Empero, fue el arquero de 40 años con mejor rendimiento en cancha (3).
Steven Moreira: expeditivo (2).
Diney Borges: al caboverdiano se le dan mal los nombres terminados en ney (3).
Pico: correcto desempeño del otrora pelilargo volante argentino de Boca Juniors (4).
Sidny Lopes Cabral: reitero el concepto aplicado al player Borges. Tuvo problemas para contener a Canobbio, con todo lo que ello implica (2).
Kevin Lenini: así como el paraguayo Romero inauguró la regla de la expulsión por tapadita de boca, Lenini inauguró la del tiro libre sin barrera (5).
Telmo Arcanjo: cayó en el engaño de Viñas, lo que le quita puntaje. Tiene nombre de personaje de García Márquez, quien se congratula por no tener que fumarse el gobierno recientemente electo en el país cafetero (3).
Ryan Mendes: batalló (3).
Jamiro Monteiro: su madre quiso ponerle Jamiroquai, pero en el registro no la dejaron. Finalmente, se llegó a un acuerdo que satisfizo a ambas partes (3).
Garry Rodrigues: es la peor pesadilla de las personas con rotacismo. Correcto desempeño (4).
Gilson Tavares: su presencia nos hace entender que desde 1990 se han disputado diez Copas del Mundo. Solo en cuatro Uruguay logró pasar de la fase de grupos. Y en las cuatro, dirigía el entrenador casi homónimo (3).
Ingresaron
46′ Deroy Duarte: correcto partido del menor de los Duarte (4).
58′ Nuno da Costa: desfachatado (4).
58′ Helio Varela: ingresó y 3 minutos después estaba decretando el empate. Realizó uno de los mejores festejos de la historia de los mundiales, enseñando sus bíceps cual si de un peleador de MMA se tratara (6).
69′ Laros Duarte: oriundo de Róterdam, llegó a jugar 14 partidos para la selección sub-20 holandesa, hasta que comprendió que su futuro con las sedas anaranjadas era incierto. Es el mayor de los Duarte. Entró para cerrar el partido y vaya que lo logró (3).
79′ Yannick Semedo: su padre era amante del recordado tenista francés (3).
Director técnico
Pedro Leitão Brito: ganó la batalla táctica. Comenzó otorgándole presentes a su colega argentino (Bielsa no tenía nada para ofrecerle, a punto estuvo de darle un par de hielos de la conservadora), buscando que los nuestros bajaran la guardia. Pero, claro, nunca se puede bajar aquello que nunca estuvo arriba. Flavio Perchman habría iniciado conversaciones con el estratega, para tener un plan B en caso de que Bava dé un paso al costado (6).
Por el lado de Uruguay
Fernando Muslera: la última vez que Uruguay ganó un partido mundialista sin Muslera en el plantel fue en 1990. En el primer gol, nos hizo acordar del que le hizo el ghanés Muntari hace 16 años. Vale indicar que Muntari se retiró de la selección de su país en 2014 (2).
Guillermo Varela: tercer mundial que juega sin convencer a nadie. Se tiene fe para el cuarto (2).
Sebastián Cáceres: ¿es más que Gularte? Sí (3).
Mathías Olivera: decidió homenajear la trayectoria mundialista de Eduardo Acevedo (2).
Juan Manuel Sanabria: vuelve a confirmar que Uruguay no saca un buen lateral izquierdo desde el Chivo Pavoni (3).
Manuel Ugarte: ayer me crucé al Yona Rodríguez en el Nuevocentro y pensé que nunca lo había visto jugar tan mal. Por suerte, Manu es embajador de Volkswagen (1).
Federico Valverde: cuando en el inicio del partido remató de zurda afuera y casi se pone a llorar, entendimos que la cosa no iba a terminar bien. Debería agarrarse a piñas con alguno (y no perder) para recuperar su amor propio (2).
Rodrigo Bentancur: es probablemente el jugador con mejor control de balón de la historia del fútbol oriental. Si en lugar de gambetear hacia los costados, intentara hacerlo en dirección al arco rival, sería más que Messi (4).
Agustín Canobbio: tras anotar su gol, fue junto a Araújo y le ofrendó el triunfo parcial al Señor. Se ve que este estaba en otra cosa o que no pudo priorizar el encuentro, en función de que el mundo se le viene abajo. Pese a ello, para mí el mejor (6).
Federico Viñas: protagonizó una de las mejores jugadas del Mundial, cuando sujetó el pie de un rival, inmovilizándolo, para luego soltarlo e ir a buscar el centro. Viveza criolla en su máxima expresión. No repitió lo sugerido ante el representativo saudí (2).
Maximiliano Araújo: es el primer jugador de origen indio en anotar dos goles en un mundial. Tiene un promedio de gol por partido mundialista superior al de Forlán, Cavani y Suárez. Lo que nos demuestra que las estadísticas en el fútbol no sirven para nada (5).
Ingresaron
Darwin Núñez: tocó dos pelotas, suficientes para demostrar que, si tuviera alguien al lado que lo motive, estaría por encima de todos los delanteros uruguayos del momento, especialmente los de este plantel (5).
Nico de la Cruz: movedizo. Logró un tiro libre en el borde mismo del área, que luego Valverde se encargó de dilapidar. Si no fuera por su precaria situación física, debería ser titular (5).
Brian Rodríguez: inquietó. Poco, pero inquietó (2).
Luis Suárez: cada vez que lo enfocaban, tenía una indumentaria diferente. Claro síntoma de que vivió el encuentro con intensidad. Aun desde un palco, generó más peligro que Viñas (4).
Ronald Araújo: a punto de completar su segunda experiencia mundialista, con tantos minutos jugados como Próspero Silva. Otro a quien la plena entrega al Señor parece no haberle redituado de la mejor manera (s/c).
Director técnico
Marcelo Bielsa: recién sobre el final del partido le encontró utilidad al pergamino obsequiado por su colega caboverdiano. Se guardó dos cambios, porque cuando llegó a Uruguay y se subió al ómnibus de la línea 104 una señora que iba en el asiento de los bobos le indicó que «el que guarda siempre tiene». Va camino a redondear la performance mundialista más triste de la historia celeste, acaso peor que la de 1974 (1).
Presidente
Economista Ignacio Alonso: ¿qué quiere que le diga? Creo que preferiría tener un fútbol local empobrecido y unas camisetas Puma genéricas, pero que la selección ganara algún partido por Copa del Mundo. Sin ser alarmistas, debería renunciar ya (1).
Árbitro de origen noruego
Espen Eskås: lindo botija, con un aire a su colega Isaac Glass. Esperamos un favor arbitral que nunca llegó, acaso por la típica frialdad emocional del deportista noruego (4).
Cuarto árbitro local
Tori Penso: no pensó que podría ver un seleccionado celeste tan bisoño (3).
VAR francés
Willy Delajod: le faltó sensibilidad para interpretar que no podía anular el tercer gol celeste por un offside milimétrico. Es que a la FIFA no le conviene que Uruguay llegue a lo más alto, lo sabe cualquiera (2).
Goles
20′ Kevin Lenini (CV): pateó de 25, 30, 45 metros, aprovechando que los miembros de la barrera celeste se dieron vuelta para no perderse el gol. Remiso Muslera.
43′ Maximiliano Araújo (U): gol feo, de rebote tras un cabezazo de un defensa, fiel a su estilo.
45+5′ Agustín Canobbio (U): remató con la tibia, lo que probablemente haya sido la mejor jugada colectiva del Uruguay pos-Sudáfrica.
61′ Helio Varela (CV): recogió un preciso pase de Olivera y remató al arco, aprovechando que Muslera no calcula bien las distancias.









