Es tiempo de un plan nacional de educación

Plan nacional de educación.

Quizás haya concluido el tiempo de reformas sobre el sistema educativo y sea necesario elaborar un plan consensuado, participativo, con visión comprehensiva, racional y compleja de lo educativo a partir de la situación actual. Un plan coordinador, estructurante, vector con proyección a futuro, vinculado con las transformaciones sociales nacionales, regionales y mundiales. Esta es la visión, la propuesta y las acciones que impulsa el Grupo de Reflexión sobre Educación (Gre).1

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El plan nacional de educación (en adelante Pne) no es un conjunto de medidas que procure una mera reforma educativa, como ha habido tantas con resultados insatisfactorios, sino una herramienta para transformar la educación de acuerdo al diagnóstico del presente y a su proyección hacia objetivos compartidos por la sociedad. Un Pne aporta una hoja de ruta trazada en forma reflexiva, democrática, participativa, flexible y holística; define grandes orientaciones con el fin de transformar, armonizar y articular los diversos componentes del sistema sobre la base de la autonomía e identidad de cada uno de ellos.

El Gre2 entiende necesaria y urgente la transformación de la educación a partir de consensos sociales sobre la base de una estructura conceptual que incluya desde los objetivos estratégicos del desarrollo hasta la ética de las personas. El Pne no propone recetas ni soluciones impuestas para resolver los problemas actuales sino que procura promover el diálogo social para pensar la educación a mediano y largo plazo, partiendo del análisis de la realidad vigente y sus complejidades.

La propuesta de elaborar un Pne no surge para disputar protagonismos en el campo de las orientaciones de la educación ni como respuesta a documentos recientemente presentados y amplificados por los grandes medios; el Gre viene trabajando desde 2010 para contribuir al tratamiento de los temas educativos en una perspectiva de mediano y largo plazo, aunque sin renunciar a pronunciarse sobre acontecimientos coyunturales que por su importancia afecten significativamente a la educación uruguaya. Ya en el documento 7, de noviembre de 2014, se planteaba la iniciativa de elaborar un Pne: “Decimos sí a la concepción, elaboración y puesta en ejecución de un Pne a mediano y largo plazo, inserto en la construcción del futuro Uruguay, elaborado con participación de todos los actores sociales y no como resultado de acuerdos cupulares interpartidarios”. 3

¿POR QUÉ ES NECESARIO UN PNE? Diversas razones justifican la necesidad de un Pne con amplio respaldo social y político que nos ponga a salvo de los riesgos de la descoordinación y las derivas coyunturales, estas son algunas de ellas.

Las definiciones adoptadas en el marco del Pne permitirán dar continuidad a los procesos educativos y evitar la improvisación y cambios de rumbo arbitrarios, sin previa evaluación, que se originan con cada nueva administración. La planificación a mediano y largo plazo permite poner a la educación nacional a salvo de los avatares y vaivenes político-partidarios.

Su existencia permitiría consolidar los principios orientadores de una educación que humanice y libere. Asimismo posibilitará contar con criterios claros para la valoración de los acuerdos internacionales o de propuestas ajenas a una educación con centro en la persona y su sociedad de pertenencia.

En una coyuntura internacional de gran incertidumbre, la educación debe atender las necesidades culturales propias de esta sociedad: la lectura de la realidad para su comprensión; el desarrollo del pensamiento crítico (es decir, transformador), la creatividad, la innovación pertinente; la generación de conocimiento en todas la áreas y la aplicación de los avances técnicos al servicio del ser humano para mejorar su calidad de vida.

Un Pne supone definir metas cualicuantitativas alcanzables y la definición de etapas acompañadas de la incorporación de una cultura de seguimiento y evaluación. Ello impulsará a las autoridades a no limitarse sólo a una rendición de cuentas sino a un diálogo permanente con la sociedad sobre el sentido, dirección, lógica interna y horizonte temporal prospectivo de las políticas de educación adoptadas. La sociedad deberá contar con mecanismos oficializados de control, seguimiento y evaluación de la marcha del Pne.

Sobre la base del irrestricto respeto al principio de autonomía, un Pne permitirá alinear las instituciones de la educación o vinculadas a ellas (Anep, Udelar, Utec, futura Uned, Mec, Mides), cada una dentro de sus competencias, responsabilidades y especificidades, en torno a fines comunes. Se superaría de esta forma la proliferación de políticas y programas focalizados, dándose unicidad a los esfuerzos, potenciando y optimizando recursos.

A su vez, logrado ese nivel de articulación, se podrá mejorar la coordinación con otros servicios del Estado en aspectos no relacionados directamente con la educación pero imprescindibles para realizarla. El objetivo es articular a la educación con las políticas sociales, culturales, sanitarias, deportivas, de vivienda, científicas y de apoyo financiero, existentes o a implementar. Se reconoce el valor de los aspectos económicos, sanitarios y laborales como componentes del desarrollo, pero siempre con el ser humano como centro de preocupación.

Los procesos participativos y reflexivos de elaboración, implementación y evaluación permiten promover la participación continua de los actores educativos con el fin de mantener el elevado compromiso con la educación, que históricamente ha caracterizado a esos colectivos, y de minimizar las resistencias previsibles frente a cambios profundos.

La participación social activa de todos los actores sociales, mediante un proceso de intercambio y construcción colectiva para transformación de la educación, ejerciendo un papel propositivo, proactivo y de seguimiento, permite superar las lecturas cortoplacistas de los objetivos de la educación y asumirla como tarea de todos.

EXPERIENCIAS RECOGIDAS DEL CONGRESO NACIONAL DE EDUCACIÓN 2017. La respuesta a la iniciativa de elaborar un Pne definida por la comisión coordinadora del congreso fue unánime. No hubo manifestaciones en contra. Sin embargo, el congreso no contó con todos los actores organizados de la sociedad y del sistema educativo, entre ellos algunos sindicatos y Atd, Udelar, Utec, Pit-Cnt, las cámaras empresariales.

Para elaborar un Pne es fundamental recuperar la confianza perdida por parte de colectivos muy importantes que no participaron de las instancias de los congresos de educación. Para ello resulta imprescindible que a la brevedad se publiquen y pongan a discusión las relatorías del congreso Enriqueta Comte y Riqué y que se genere una estructura institucional sólida con apoyo económico y administrativo que garantice las tareas de elaboración, difusión y promoción de documentos que alimenten el debate social.

Deberán utilizarse todos los recursos comunicacionales para difundir aportes y documentos que promuevan la discusión social en los aspectos relevantes sobre los que se deben tomar definiciones (prospectiva del país, perspectivas del trabajo, los tipos de conocimiento necesarios, enfoque pedagógico, papel de las neurociencias, incorporación de los avances técnicos, etcétera).

La experiencia muestra que su ausencia aumenta las posibilidades de que las personas opinen solamente desde su experiencia, sus concepciones previas y su sentido común, sin tener en cuenta el conocimiento generado en los distintos campos involucrados en un Pne.

REQUISITOS DEL PROCESO DE ELABORACIÓN DEL PNE.

  • Que las autoridades manifiesten su voluntad política de elaborar e implementar el Pne.
  • Que el Pne sea considerado una herramienta del sistema educativo compatible con la autonomía de que gozan, por mandato constitucional, los entes de la educación pública.
  • Que se cuente con un equipo técnico interdisciplinario del mayor nivel profesional, con inserción institucional a lo largo de todo el proceso de redacción de documentos, de sensibilización y de difusión, previo a la elaboración y aplicación del Pne.
  • Que en el proceso de elaboración y aplicación del Pne se creen espacios para la participación activa de la comunidad educativa y de la ciudadanía en general.
  • Que la elaboración, implementación y evaluación continua del Pne cuenten con los recursos necesarios (financieros, personal, equipamiento, etcétera).
  • Que el proyecto de Pne sea refrendado en un Congreso Nacional de Educación extraordinario que proponga además la creación de una comisión de seguimiento que se encargue de realizar informes periódicos.

 

  1. Su integración actual: Miguel Soler (miembro honorario), Shirley Ameigenda, Julio Arredondo, Oruam Barboza, Walter Fernández Val, Elsa Gatti, Silvia Grattarola, Mauricio Langón, Fernando Lema, María Teresa Sales y Limber Santos.
  2. http://www.polomercosur.org/grupoeducacion/objetivos/
  3. http://www.polomercosur.org/grupoeducacion/wp-content/uploads/2017/03/Gre7.pdf

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