Un jeque en el camino de Carboclor - Brecha digital
La extraña venta de la subsidiaria de ANCAP en Argentina

Un jeque en el camino de Carboclor

La venta Carboclor SA, subsidiaria de ANCAP en Argentina, tiene todos los ribetes de una operación por lo menos extraña: negociaciones y órdenes directas y urgentes provenientes de las alturas del gobierno; un único oferente, proveniente de Emiratos Árabes Unidos, que aún no presentó el sustento financiero de la operación y cuyo gerente general aparece en 14 causas judiciales en Argentina; una oferta de compra muy superior al valor de mercado de los activos de la empresa en venta, y el rechazo del Frente Amplio y Cabildo Abierto, cuyos representantes en ANCAP tienen serias dudas sobre las garantías que ofrece la empresa árabe.

Omar Paganini antes de la reunión del Consejo de Ministros en la Torre Ejecutiva, 16 de diciembre. Mauricio Zina

La reunión se celebró el 19 de agosto por videoconferencia, a través de la plataforma Zoom. La tecnología permitió acortar los miles de quilómetros que separaban a los partícipes centrales del encuentro: el ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini, y Shaikh Jamal Salem Mohammed Nasser Al Qasimi, jeque de Ajman e integrante de una de las familias reales de Emiratos Árabes Unidos (EAU).

El objetivo era analizar la oferta de Pure Life General Trading LLC para adquirir los activos de Carboclor SA, empresa del grupo ANCAP con sede en Argentina. El resultado fue del agrado del gobierno. El mismo día, luego de la reunión, Paganini envió una carta al directorio de ANCAP en la que expresó el interés del Poder Ejecutivo en la oferta presentada y solicitó que se librara una carta de aceptación condicionada en favor de Pure Life para concretar la transacción. La oferta alcanzaba la nada despreciable cifra de 45 millones de dólares. Con el descuento de impuestos, a pagarse en Argentina, ANCAP obtendría un ingreso del entorno de los 37 millones de dólares.

La nota se entendió casi como una orden. Cinco días después, el 24 de agosto, el presidente de ANCAP, Alejandro Stipanicic, envió un correo electrónico a Paganini y al resto de los integrantes del directorio con un borrador de la carta de aceptación acordada con los oferentes en las horas previas. Stipanicic –quien fue gerente de Negocios Exteriores de ANCAP y presidente de Carboclor hasta 2017– solicitaba, además, autorización para dictar una resolución urgente que mandatara la firma del documento e iniciara el proceso de verificación de la oferta (es decir, un análisis del oferente, su capacidad de pago y el origen de los fondos utilizados para la transacción).

Pero ese impulso inicial tuvo un freno. Los directores Enrique Pees Boz (Cabildo Abierto) y Walter Sosa (Frente Amplio) expresaron sus dudas sobre el trámite de la venta y la capacidad económica de Pure Life, una empresa fundada en 2017 cuya página web fue creada en agosto de este año. También surgió desconfianza por el monto de la oferta, que, según los estudios de ANCAP, supera el valor de mercado de los activos de Carboclor. Desde entonces, el ente tomó diversas medidas para confirmar la venta, que, lejos de disipar las dudas, en algunos casos las incrementaron.

ACTIVOS EXTRANJEROS

Carboclor es una sociedad que opera bajo el derecho privado y cotiza en la Bolsa de Valores de Buenos Aires. ANCAP es propietaria del 84,11 por ciento de sus acciones a través de Ancsol, una de sus empresas subsidiarias en ese país. El restante 15,89 por ciento está dividido entre accionistas minoritarios –que compraron su participación en la bolsa– y Petrouruguay SA, también subsidiaria de ANCAP. La empresa está en concurso preventivo desde 2016. Su objeto social es producir y comercializar productos químicos, petroquímicos y derivados del petróleo, y proveer servicios de puerto, almacenaje y logística.

Sin embargo, en 2017, Carboclor decidió reestructurar sus actividades y focalizarse en el almacenaje y la logística de su terminal portuaria, ubicada en la ciudad de Campana, sobre el quilómetro 95,700 del río Paraná. Esta reestructura tuvo un impacto positivo en sus cuentas. Entre 2013 y 2017, registró pérdidas por unos 66 millones de dólares, por lo que debió ser capitalizada por ANCAP. Pero en los años siguientes registró ganancias por unos 6 millones de dólares (en 2018) y 1,3 millones de dólares (en 2019). En los últimos años, ANCAP intentó, sin éxito, vender sus acciones en la empresa.

La oferta de Pure Life, canalizada a través del Poder Ejecutivo, se concretó cuando la empresa «no estaba en venta». Algunos representantes del gobierno consideraron que esta oferta era «una oportunidad única», ya que el monto ofrecido está «muy por encima» del valor de mercado de Carboclor (Búsqueda, 27-VIII-20). Sin embargo, Pees Boz y Sosa expresaron sus dudas respecto al proceso: adujeron que aceptar una oferta única a tapa cerrada no satisfacía la transparencia ni la ética en la gestión pública.

Por tanto, a principios de setiembre, el directorio del ente decidió iniciar un proceso competitivo abreviado para concretar la venta. La gestión la hizo Ancsol, que contrató al estudio jurídico Dentons Jiménez de Aréchaga para que condujera el proceso competitivo y fuera el nexo con los potenciales oferentes. En el pliego de condiciones se aclaró que este llamado era sólo una expresión de interés, que no suponía el reconocimiento ni la aceptación de ningún derecho para los oferentes que se presentaran.

Asimismo, se estableció que la base del concurso sería la oferta de Pure Life, considerada válida, y que, a su vez, tendría prioridad frente a otras posibles ofertas. De esta forma, los eventuales oferentes debían constituir una garantía de mantenimiento de oferta por un período de 60 días, «que podrá ser un aval bancario o una garantía de similar naturaleza» por un monto equivalente al 5 por ciento de la oferta, algo que nunca le fue exigido a Pure Life.

Además, el llamado establecía que las vendedoras (ANCAP o Ancsol) se reservaban el derecho de adjudicar la venta a Pure Life «para el caso de que esta iguale o supere el precio mayor ofertado por otro oferente». El proceso quedó desierto, ya que no se recibió ninguna oferta concreta, por lo que ANCAP retomó el camino de la venta directa a la empresa árabe. Según un comunicado, la venta de Carboclor se encuadra en los lineamientos estratégicos definidos por el gobierno, «en el sentido de la racionalización de activos e inversiones» del ente petrolero.

SIN GARANTÍAS

En medio de este proceso, ANCAP resolvió contratar al estudio Costa & Brum para hacer un análisis de debida diligencia de la propuesta de Pure Life. Este informe estableció que varias personas vinculadas a la empresa tenían antecedentes negativos, pero ninguna suponía un factor de riesgo extremo. Entre las personas analizadas estaba Nizal Kazaz, un empresario sirio-argentino que participó en la reunión virtual entre Paganini y el jeque de Ajman realizada en agosto. Kazaz, accionista y gerente general de Pure Life, aparecía en 14 causas judiciales en Argentina, 12 de ellas por no pagar deudas. Pero en ningún caso ameritaba una alerta roja.

Para profundizar el análisis, Ancsol contrató a la empresa Kroll, una consultora de riesgo con cobertura global especializada en investigar el mundo financiero, con sede en Nueva York. El informe de Kroll determinó que Pure Life era una empresa de reciente creación cuyo capital ascendía a unos 3 millones de dólares. La empresa se creó en 2017 para operaciones de marketing e impresión, entre otros negocios, pero en 2019 cambió de rubro para dedicarse a la industria química. Entre los contactos de Kroll en el emirato de Ajman nadie aportó información sobre la causa de este cambio en su objeto social.

Sin embargo, otro dato significativo es que Pure Life todavía no presentó el sustento financiero de la operación. En su oferta formal, puso como garantía un banco de Nueva York y más tarde informó que había pedido un préstamo al Ajman Bank PJSC, que fue rechazado. Tras la negativa, argumentó que el soporte financiero de la operación sería Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC), una de las mayores compañías del mundo, con sede en Abu Dhabi, perteneciente a la familia real de EAU. Pero ANCAP no recibió ningún registro en el que ADNOC se presentara como garantía de la operación. Incluso, el jefe de gabinete de ADNOC, Mohammed Al-Kabi, aseguró a los investigadores de Kroll que desconocía la inversión de compra de Carboclor.

En este contexto, los representantes de Pure Life se enteraron del trabajo desarrollado por Kroll, por lo cual enviaron una nota en la que expresaron su molestia por la investigación, con el argumento de que se violentó el principio de confidencialidad entre las partes. Pese a esto, la nota comunicaba que mantenían la oferta para la compra de Carboclor y reclamaban, una vez más, librar la carta de aceptación condicionada para concretar el negocio.

Por esos días, Pure Life informó a la petrolera uruguaya que la garantía de la millonaria oferta sería finalmente el propio Al Qasimi. Para fundamentar esto, envió un correo electrónico con una fotografía de baja calidad del carnet de identidad del jeque, lo que suscitó dudas en algunos integrantes de ANCAP, dijeron a Brecha fuentes del organismo. Otras fuentes matizaron esto, por cuanto la copia del carnet original habría llegado unos días más tarde.

Sin embargo, para subsanar las dudas, ANCAP le solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores que hiciera gestiones para confirmar el respaldo financiero de Pure Life (El Observador, 18-XI-20). Según fuentes de la cancillería, el embajador uruguayo en EAU, Álvaro Ceriani, tramitó todas las notas enviadas por ANCAP con el objetivo de obtener la garantía sobre los recursos de la inversión, pero no llegó a reunirse personalmente con el jeque de Ajman, debido a las restricciones en la movilidad entre los siete emiratos de EAU por la pandemia mundial de covid-19. Sin embargo, Ceriani certificó a sus superiores el interés del jeque en garantizar la inversión, afirmaron las fuentes.

En tales circunstancias, ANCAP envió una nota a Pure Life para solicitar –una vez más– que entregara la certificación de disponibilidad de los fondos y la documentación final sobre su origen, antes del 10 de diciembre, para entregar la carta. El martes 22, vencido el plazo, el directorio del ente se reunió, pero no analizó este punto. Según pudo saber Brecha, Pure Life informó que el jeque de Ajman había dado instrucciones para emitir la prueba de fondos bancarios que respaldan la operación y solicitado un plazo de 72 horas para enviar toda la documentación al Banco República. En esta comunicación, la empresa reclamó un acuerdo de confidencialidad sobre el aval que presentará Al Qasimi, en particular sobre la ubicación y el origen de los fondos.

CONTRARIOS

Pees Boz, actual director de UTE, integró el directorio de ANCAP en carácter interino hasta la designación de José Luis Alonso, actual representante de Cabildo Abierto en el ente petrolero, quien por esos meses estuvo abocado a la campaña departamental en Montevideo como suplente de la candidata Laura Raffo. En su última sesión en el directorio, dejó asentadas en el acta sus dudas sobre el proceso de venta de Carboclor, ya que no había certeza sobre la existencia de los recursos y el origen de los fondos. Por este motivo, dijo estar en desacuerdo con otorgar la carta de conformidad que reclamaba Pure Life. En la sesión posterior, cuando efectivamente se analizó el proceso de venta de Carboclor, Sosa, el representante del Frente Amplio, también dejó asentada su posición contraria, ya que no había garantías ciertas para aceptar la venta de Carboclor a la empresa árabe.

La principal inquietud de estos directores es el posible efecto de otorgar una carta de crédito en favor de Pure Life y que la inversión no se concrete. El argumento es que la carta de aceptación condicionada es un documento con valor propio para la empresa promitente compradora. Con esta carta en su poder, Pure Life podría salir a buscar los fondos para concretar la compra de las acciones de Carboclor. Pero también podría hacer algún negocio particular, como oficiar de trader y revender esa carta a una tercera empresa.

Según pudo saber Brecha, Pure Life pretende adquirir Carboclor con la mira puesta en Paraguay. La idea sería reconvertir la empresa operando en la refinación de petróleo y la venta de nafta a ese país, por intermedio de Newton, empresa asociada, que opera en el área de la comercialización de crudo y combustible. En este sentido, se afirmó que el precio ofrecido –por encima del valor de Carboclor en el mercado– está vinculado a los intangibles de la empresa: un puerto habilitado sobre el río Paraná y el permiso ambiental para operar en Argentina. Pero también podría ser una oportunidad para hacer otros negocios con ANCAP, vinculados a la refinería.

En este marco, la negociación entre el gobierno y Pure Life comenzó en marzo, luego del contacto entablado entre representantes de la empresa y Paganini. En este proceso también intervinieron el exministro de Relaciones Exteriores Ernesto Talvi y el actual canciller de Uruguay, Francisco Bustillo. Esa negociación cristalizó en la millonaria oferta. El gobierno uruguayo tiene un interés especial por concretar la venta de Carboclor con la empresa árabe, sobre todo teniendo en cuenta la participación de Al Qasimi como garante de la operación, ya que esto podría implicar nuevas inversiones de EAU en Uruguay, en particular en la industria de la alimentación. Por este motivo, el negocio es promovido con ahínco por la Torre Ejecutiva.

El interés del gobierno quedó asentado en un correo electrónico por medio del cual Stipanicic informó que Presidencia de la República solicitaba a ANCAP la máxima celeridad para resolver la venta de la empresa, ya que una demora excesiva podría afectar las relaciones bilaterales entre Uruguay y EAU. El director Diego Durand (Partido Nacional) respondió que, ante esta alerta, se debía proceder en forma inmediata para evitar un eventual impacto negativo en las relaciones internacionales del país. Sin embargo, fuentes de la cancillería dijeron a Brecha que, si bien este negocio es relevante, difícilmente pueda afectar las relaciones entre ambos países, ya que Pure Life es una empresa privada que no está directamente vinculada al emirato.

Queremos saber

La posible venta de Carboclor SA repercutió en el ámbito político. Días atrás, la bancada de senadores del Frente Amplio elevó un pedido de informes al Ministerio de Industria, Energía y Minería para acceder a detalles del proceso de negociación con la empresa árabe. El documento, al que Brecha accedió, contiene 21 preguntas sobre este proceso. Entre otras, cómo y cuándo surgió el interés de Pure Life en comprar Carboclor y cuándo se estableció el primer contacto entre el ministro de esa cartera, Omar Paganini, y el presidente de ANCAP, Alejandro Stipanicic, con la empresa árabe. También pregunta cuáles fueron las medidas adoptadas por el ente y Ancsol para analizar la propuesta y si se estudiaron los antecedentes de Pure Life y sus representantes.

Además, la bancada frenteamplista pide que se le informe cuáles fueron las razones por las que ANCAP cambió su estrategia para la enajenación de Carboclor y realizó un proceso competitivo, cuáles fueron las exigencias que se le plantearon a las eventuales empresas oferentes para participar en este proceso, y si estas condiciones fueron las mismas que se le exigieron a Pure Life al presentar la propuesta. Asimismo, pregunta si la empresa Pure Life tiene el soporte financiero para concretar la compra de Carboclor y si solicitó el financiamiento de terceros para hacer la propuesta.

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