Steven Spielberg ha retomado el género de la ciencia ficción extraterrestre con una intensidad renovada, volviendo al espíritu clásico que caracterizó las mejores películas de su carrera. A pesar de que la sobreabundancia de efectos realistas ha saturado el mercado de imágenes vinculadas a la existencia de seres que llegan desde otros planetas, la diferencia estética que implica la mano de un verdadero artesano es realmente notoria. Spielberg convenció a su colaborador John Williams, con quien trabajó durante 30 años, y el compositor hizo una de las músicas más hermosas y pertinentes del cine estadounidense del siglo que corre; juntos, de la mano de David Koepp, quien también guionó la primera Jurassic Park, han construido una narrativa que evita los clichés para centrarse en el impacto ps...
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