

Crítico, narrador, dramaturgo, profesor, editor, ensayista, teórico, periodista, intelectual a cabalidad, Ángel Rama (1926-1983), cuyo centenario se celebra hoy, se probó en casi todos los dominios que hacen del libro su protagonista. Lo hizo con desmesura, con exceso, sin tregua: una pasión por el conocimiento que terminó por revelarlo como uno de los mayores intelectuales del siglo XX latinoamericano. «Uruguay made me», escribió alguna vez guiñando a Graham Greene, pero como se sabe, su vocación fue Latinoamérica, a cuya cartografía literaria se encomendó sin descanso. Descubrió Marcha precozmente y ya no hubo vuelta atrás: en el homenaje que hoy le tributa Brecha, el crítico e investigador Oscar Brando dedica un ensayo a repasar los momentos augurales de su pensamiento; mientras que Pablo Thiago Rocca se enfrenta al vínculo, seminal y temprano, de Rama con Pedro Figari; Facundo Gómez, doctor en Letras argentino que consagró su tesis doctoral a Rama, aborda las escalas de su exilio por el continente y cómo fue que éstas moldearon un latinoamericanismo militante. El especial se completa con unos extractos de «Página de vida. La lección intelectual del semanario Marcha», publicado en Cuadernos de Marcha (en la web el lector encontrará el original mecanografiado completo) y con el valioso material fotográfico que generosamente nos cedió Amparo Rama, hija de Ángel. También hacemos una parada en el recién estrenado archivo digital de Rama en la web, aún en proceso, y del que Amparo es responsable. A ella, todo nuestro agradecimiento.







