“Caerán tigres y moscas” - Semanario Brecha
Destacados Suscriptores

“Caerán tigres y moscas”

La batalla contra la corrupción que inició Xi Xinping al asumir la secretaría general del Partido Comunista Chino en 2012 fue inicialmente percibida como las de sus antecesores en el último cuarto de siglo: sin excesos pero suficiente para ilusionar a la gente, eliminar enemigos políticos y consolidar su poder.

Recuperar la “autoridad moral” del partido en la sociedad es una de las principales preocupaciones de las autoridades chinas / Foto AFP

La política de Xi fue, en definitiva, declarada parte imprescindible del desarrollo de las potencialidades de China, que el dirigente plantea como un gran proceso de resurgimiento nacional con el que volverá a ocupar un lugar central en la globalidad, el que afirma que tuvo “antes del siglo de humillación”, entre 1842 y 1948, bajo el poder de Occidente y de Japón. La extensión que logró la corrupción en 25 años es tal que la tarea bien puede definirse como una segunda revolución cultural, y no es seguro que logre consolidarse. La tensión va en aumento. Un corresponsal de The New York Times maneja la posibilidad de que la eliminación de privilegios desate una ola de protestas como la de Tiananmen en 1989, y aun una suerte de primavera árabe acompañada de crisis económica que minaría la base...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2126 Suscriptores
Con el vicepresidente de Antel, Pablo Álvarez, sobre el nuevo data center estatal

Niveles de soberanía

Edición 2126 Suscriptores
El conflicto en TCP y el augurio de la esencialidad

La pulseada

Edición 2126 Suscriptores
Las negociaciones, y su contexto, para que Uruguay reciba deportados desde Estados Unidos

El gran chantaje

Edición 2126 Suscriptores
Largó la campaña en el último gran país sudamericano gobernado por el progresismo

La ola tan temida