Cuando a finales de 2016 Cuba se sumió en el luto por la muerte de Fidel Castro, el periódico español El Confidencial tuvo que hacer prodigios de ingenio para encontrar a un grupo de cubanos que le hablara mal del antiguo líder guerrillero. Solo lo consiguió luego de que Eliécer Ávila, un antiguo militante de la juventud comunista, le ofreció como entrevistados a los miembros de la minúscula organización opositora que dirigía. El día acordado, él y sus seguidores se congregaron en un apartamento de La Habana para criticar al exmandatario y asegurarle al enviado del rotativo que la oposición al régimen era generalizada y que no pasaría mucho tiempo antes de que este cayera. Casi diez años después, Ávila es uno de los tantos líderes del exilio cubanoestadounidense que alterna sus días entre ...
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