En el oficio de salvar almas, como en todos, hay sabios, santos, truhanes, teologías a granel, valores y dublé. Y, a veces, Dios parece ocuparse del negocio y endereza algunos entuertos. Vista desde afuera, una de las mayores diferencias entre el catolicismo y el resto de la cristiandad es que la Iglesia Católica tiene una teología oficial y mecanismos para desbaratar a los disidentes, en tanto que en el universo protestante todo tipo de teología florece y medra sobre la base de una inspiración divina directa e individual. Entre las corrientes protestantes neopentecostales más exitosas del último medio siglo se cuenta la teología de la prosperidad, que tiene sus raíces en el calvinismo y la ética puritana, y sus flores más vistosas en las megaiglesias y los televangelistas ostentosos. A lo...
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