Con Natacha Ortega y Mauricio Gelardi

La dragona y el dragón

Hace un año que el proyecto de educación artística Dragón Dorado enciende fueguitos creativos a ambos lados del Plata. Orientado por la escritora Natacha Ortega y el músico Mauricio Gelardi, recoge el legado de 13 años de trabajo de la biblioteca infantil y popular Gato Peludo, fundada por Natacha.

Foto: difusión

—¿Qué te llevó, Natacha, a transformar la biblioteca Gato Peludo en el proyecto itinerante Dragón Dorado?

Natacha Ortega —Luego de 13 años de actividad ininterrumpida de Gato Peludo sentí la necesidad de una renovación y la conecté con algo que ya venía sucediendo, y eran invitaciones a mostrar lo que hacía en distintos lugares y eventos en Uruguay y Argentina. Luego me encontré con mi pareja, el músico y pedagogo Mauricio Gelardi, que es mendocino como yo, y juntos decidimos ponerle alas al proyecto para que volara por ambos países. Concebimos Dragón Dorado como un laboratorio creativo circular y en movimiento; circular porque sus aprendizajes y desarrollos están siempre comenzando y dragón porque nos fascina la imagen del ouroboros, el dragón o serpiente que se muerde la cola en un círculo perfecto. Este año pudimos hacer tres giras por distintas localidades uruguayas y argentinas antes de que el coronavirus nos sorprendiera y anclara en Mendoza. En cada lugar nos sorprendió la cantidad de gente de todas las edades que organiza cosas en favor de los demás, desde bibliotecas populares hasta emprendimientos creativos.

—De lo que ofrece Dragón Dorado, ¿qué ha calado más en la población?

Mauricio Gelardi —Desde Mendoza continuamos el viaje en forma virtual, ofreciendo talleres y recitales de música. Eso fue otra sorpresa porque, lejos de «enfriar» el intercambio, la comunicación en línea extendió nuestra propuesta a países como Chile, España y México, y la respuesta de interesados e interesadas fue inmediata y afectuosa. Tenemos clubes de lectura para niñas, niños y adultos; a raíz del confinamiento forzoso elaboramos un taller para escribir y contar cuentos en casa, hacemos espectáculos musicales en vivo vía Youtube e incorporamos un taller de confección de máscaras. La idea es ayudar a las personas a no entregarse al inmovilismo; acompañarlas, fusionando distintas disciplinas artísticas, a cantar, bailar, mover el cuerpo y las emociones.

—Parte de la propuesta de Gato Peludo era una editorial especializada en libros para niñas y niños, confeccionados por ellos; ¿eso continúa?

N. O. —Sí, es la editorial independiente La Panadería y comenzó a gestarse en los talleres externos de expresión y música que realizaba la biblioteca Gato Peludo; con los años fue creciendo y ahora fue reforzada con los clubes de lectura que mencionaba Mauricio. Nos hemos enfocado, ahora, en el fanzine como herramienta creativa y revolucionaria de autopublicación; lo hacemos a partir de hojas A4, con pliegues básicos, y cada tallerista va incorporándole plegados que culminarán, inspiración mediante, en un libro. Indagamos juntos, además, qué escribir en esos libros.

—¿Están disponibles en línea los fanzines que produjeron?

N. O. —Están en el centro cultural y biblioteca La Casa del Lirio, sede actual de Dragón Dorado, en Parque Batlle. Alcanzamos a inventariar la voluminosa biblioteca de Gato Peludo, y nos quedó pendiente la digitalización de los libros editados por La Panadería y los fanzines. Otra ventaja del fanzine es que podés elaborarlo con materiales reciclados, al alcance de la mano; en los talleres procuro resignificar aquella máxima de Andy Warhol de que con nada se puede hacer todo. Hasta de una bolsita de té puede salir un libro. Y aquí entra otra resignificación, la del libro objeto en la biblioteca del mundo, o del mundo como una biblioteca que habla. El escritor o escritora, muchas veces, es apenas un canalizador de esa voz.

—¿Qué devoluciones ha recibido Dragón Dorado?

M. G. —En Chile y Argentina, que soportaron cuarentenas muy estrictas, muchos adultos participantes en nuestros talleres nos transmitieron gratitud y emoción por lo vivido, por la posibilidad de viajar a otros lugares sin moverse del que estaban. Y con escolares nos pasó que las maestras también agradecían la calidad del tiempo que sus alumnas y alumnos pasaban frente a la pantalla.

N. O. —Hablando de devoluciones, el 7 de agosto vence la inscripción para el espectáculo de cantos y cuentos que brindaremos el sábado 8, desde el sitio web del Centro Cultural de España.1

1. Cantos y cuentos del Dragón Dorado: una bebeteca ambulante. Espectáculo para la familia vía Zoom, sábado 8 de agosto, de 15 a 16 horas; las inscripciones se reciben en el correo: ninosyadolescentes@cce.org.uy.

Natacha Ortega Oliveras nació el 24 de febrero de 1981 y Mauricio Gelardi, el 4 de diciembre de 1979, ambos en la ciudad de Mendoza, Argentina.

Artículos relacionados

Con Verónica Artagaveytia

Espiralada

Con Natalia de León, María Mascaró y Catalina Bunge

A despatriarcar