Sexualidad, divino tesoro

Con Sergio Meresman y Diego Rossi.

Es parte de la vida, un material sobre adolescencia, discapacidad y sexualidad destinado a docentes de enseñanza media

Movidos por la inexistencia de una discusión seria sobre la sexualidad de los jóvenes con discapacidad en la agenda política, el psicólogo Sergio Meresman y el maestro Diego Rossi elaboraron una guía1 que procura hacerle un lugar al tema. Está dirigida a los y las docentes y es heredera de un trabajo anterior que trascendió fronteras.

—Este material fue coordinado y publicado por la Dirección de Derechos Humanos del Consejo Directivo Central de la ANEP a través de su Programa de Educación Sexual. ¿Hubo tensión entre el encare que aspiraban a darle y el que la institucionalidad pretendía?

Sergio Meresman —Trabajamos con mucha libertad. Creo que el hecho de que durante tantos años Uruguay haya tenido un programa y una política pública de educación sexual ambientó la generación de un espacio de acogida de temáticas emergentes, invisibilizadas o tabúes. En esta línea y en lo atinente a la sexualidad de los adolescentes con discapacidad, creo que educadores y asesores estamos aprendiendo a escuchar y encontrar las claves de la subjetividad con la que esa sexualidad se construye. Llegamos a este material luego de transitar por varios dispositivos de escucha, grupos focales y encuentros de reflexión con estudiantes y docentes, que, al funcionar con apertura, sin una receta, nos permitieron conocer de primera mano experiencias e inquietudes en torno a estas cuestiones.

—El título del texto, Es parte de la vida II, ¿indica que hubo una parte I?

Diego Rossi —Sí, hubo un Es parte de la vida I, publicado en 2012, que surgió de una investigación que hizo Sergio para el Programa de Educación Sexual de la ANEP, vinculada al derecho de niñas y niños con discapacidad a recibir una educación sexual. En el curso de ese trabajo Sergio detectó la necesidad de información y orientación que tenían los padres y los familiares de estos chicos y chicas insertos en la educación inicial y primaria, por lo cual el material fue dirigido a ellos. Pasados los años y verificada la utilidad de ese texto, que fue replicado en Argentina y Costa Rica y traducido al portugués, el programa le propuso a Sergio que elaborara un segundo texto, que continuara acompañando a aquellas chicas y chicos que ahora cursaban la educación media y, sobre todo, les proveyera herramientas de abordaje a los docentes que los tienen en las aulas.

—Ocho años nos separan de esa primera publicación. En esos ocho años, los movimientos sociales vinculados al género y la diversidad sexual aportaron mucho al cambio de mentalidad. ¿Por qué tardó tanto esta actualización y qué los inclinó a centrarla, nuevamente, en personas con discapacidad?

D R —Registramos que habíamos producido un material orientado a niñas y niños que cursaban la educación primaria, pero no teníamos uno para los jóvenes que transitan la secundaria. Las perspectivas de género y diversidad sexual que mencionás atraviesan esta nueva producción, que elaboramos durante un año y medio. Decidimos reiterar la población objetivo por la comprobación de que no hay materiales que aborden la educación sexual de jóvenes con discapacidad en la educación media. Los pocos docentes que la trabajan lo hacen por su propia inspiración. La sexualidad de las personas con discapacidad no es un tema en nuestra agenda política. Y nosotros sabemos que la invisibilización de los temas de la sexualidad en la adolescencia, particularmente en la de chicas y chicos con discapacidad, es una fuente de gran inequidad. Aspiramos a instaurar, en este campo, la autonomía, poniendo en palabras que estas chicas y chicos también tienen parejas y mañana tendrán hijos. Sergio plantea que nunca le preguntamos a una persona con discapacidad qué quiere ser cuando sea grande, porque asumimos que está poco menos que condenada a la falta de autonomía. Pocas veces lo vemos como sujeto de derechos y, particularmente, como sujeto del derecho a recibir una educación sexual.

S M —Hay más presencia de chicos y chicas con discapacidad en las escuelas que en los liceos y las escuelas técnicas. Con este tipo de herramientas intentamos favorecer la incorporación de adolescentes con discapacidad en la educación media y su acceso a recursos educativos y humanos preparados para acompañarlos hacia la igualdad de oportunidades.

—Desde sus subjetividades, ¿qué resistencias y reaseguros fueron encontrando en la elaboración del material?

S M —Como es un territorio en el que está generándose conocimiento, los obstáculos o desafíos tienen que ver con la aplicación práctica de los avances en la investigación. Lo destacable es el coraje que uno encuentra en las personas con discapacidad para ir al encuentro de su sexualidad y el amor en un campo minado de dificultades.

D R —Nos fortaleció percibir que el trabajo sería bien recibido y aprovechado por el colectivo docente. Afortunadamente, los docentes, que son quienes están trabajando esta temática en la primera línea de fuego, participaron con entusiasmo en la construcción del material. En cuanto a los escollos, bueno, cuando uno elabora una propuesta de educación sexual enmarcada en el sistema educativo, además de hablarles a todos los actores del sistema, está hablándoles a las familias de los chicos y las chicas con discapacidad y no puede ignorar que hay familias que consideran, entre otras cosas, que esa educación es prerrogativa suya, no de un centro educativo. En este punto es pertinente, me parece, adoptar una postura lo más amplia y laica posible, en el sentido de que lo que debe primar es el derecho de esta población a recibir información indispensable para el ejercicio de su autonomía, más allá de cualquier cuestionamiento ideológico.

1. Es parte de la vida II. Material sobre adolescencia, discapacidad y sexualidad destinado a docentes de educación media, escrito por Sergio Meresman y Diego Rossi, y diseñado, maquetado e ilustrado por Denisse Torena, Montevideo, 2019 (disponible online). Sergio Meresman Mailand, psicólogo, psicoanalista, magíster en Salud Comunitaria por la Universidad de Liverpool, asesor de Unfpa y Unicef en temas relativos a la niñez y la adolescencia con discapacidad, y coordinador del área de proyectos del Instituto Interamericano sobre Discapacidad y Desarrollo Inclusivo, nació el 15 de agosto de 1961 en Rosario, Argentina. Diego Rossi Gonnet, maestro, experto universitario en educación y promoción de salud por la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Carlos III, y coordinador durante diez años del Programa de Educación Sexual de la Anep, nació el 27 de noviembre de 1967 en Montevideo.

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