Los instigadores - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

Los instigadores

Fueron sentados a una mesa y sometidos a una larga inquisitoria que el espacio no pudo contemplar. Los escritores Daniel Mella, Apegé y Horacio Cavallo –los tres rondan los 40– proponen nuevos talleres literarios, una práctica cada vez más extendida en los últimos años. De sus distintas concepciones y métodos de trabajo versa el diálogo que sigue.

—¿Es posible “aprender” a escribir? ¿O la pregunta ya implica una trampa? Horacio Cavallo (H C) —Creo que se puede de alguna manera encontrar un canal, que hay algo que sí puede ser profundizado, pero que hay otra cosa que no se puede encontrar más que en la escritura y la lectura en solitario. Me parece que ahí está el verdadero fuerte. Daniel Mella (D M) —Se aprende, sí, aunque coincido en que lo fundamental se construye leyendo y escribiendo. Por eso los talleres tienen muchas veces eso de recomendar y prestarse libros. Álvaro Buela me dijo una vez –yo era un guacho, estaba ansioso porque sentía que me quedaba un largo camino por delante– que leyera, que simplemente leyera mucho, que se producía un proceso lento de ósmosis, y aun cuando no ibas a saber lo que estabas aprendiendo, y que ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2129 Suscriptores
El movimiento estudiantil lidera la concientización tras el intento de femicidio en Udelar

Aisladas nunca

Edición 2129 Suscriptores
Las autoridades siguen identificando casos de explotación sexual en torno a centros del INAU

Un modus operandi

Edición 2129 Suscriptores
Los centros 24 horas del INAU ante las redes de explotación sexual

(Des)protección

Edición 2129 Suscriptores
Un nuevo impulso a la ley de riego

La captura

Edición 2129 Suscriptores
El sur de Brasil, la tierra prometida del bolsonarismo

Fe, familia, armas y gran capital