En Albania, un movimiento social de amplia convocatoria resiste en la calle un proyecto especulativo de gran calado de la Organización Trump. En Reino Unido, la caída del primer ministro, Keir Starmer, no augura cambios radicales en el laborismo gobernante.
La «revolución de los flamencos rosados» planta cara a la organización Trump «Albania no está en venta» Desde 2013, Albania es gobernada por el Partido Socialista, habitualmente presentado como heredero del Partido del Trabajo, una formación del más puro cuño estalinista que ejerció el poder en el pequeño país balcánico entre 1945 y 1991. Hoy el país, que en 2009 ingresó a la alianza atlántica (OTAN), está plenamente alineado con el campo occidental y ha hecho de la incorporación a la Unión Europea (UE) una política de Estado. El prime...
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