El 30 de abril, diez días después de que un presunto accidente carretero develara actividades encubiertas de cuatro funcionarios de la CIA en Chihuahua, el fiscal general para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance C. Cole, oficializaron una acusación penal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). La acción fue considerada un golpe seco a la presidenta Sheinbaum y al proceso de la llamada Cuarta Transformación. Desde filas gubernamentales, la aplicación universal y extraterritorial de las leyes estadounidenses ha sido considerada como una guerra política por la vía judicial-mediática (lawfare) para desestabilizar a Shein...
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