Una conversación imprudente - Semanario Brecha
Edición 1495 Suscriptores

Una conversación imprudente

“—No sólo no tengo contratado un servicio de acompañante sino que pienso morirme solo, porque la muerte, como comprenderá, es un asunto privado.”

—Buenas tardes, le hablo del servicio de acompañantes Mis Amigos porque estamos con un plan de promoción. ¿Usted tiene contratado un servicio de acompañante? —Mi estimada, en este momento yo estaba por llamar a mi novia y su interrupción tiene, digamos, un efecto modestamente vandálico. No sólo no tengo contratado un servicio de acompañante sino que pienso morirme solo, porque la muerte, como comprenderá, es un asunto privado. —¿Y no pensó que puede resultar molesto para sus seres queridos? —Espero que lo sea, la verdad, si es que me han querido. —Disculpe, no me refería a la muerte sino a la enfermedad. —Bueno, si le lavé el culo a mis hijos, no veo por qué no van a alcanzarme la chata. —Y le parece justo… —Más que justo, le diría: piadoso. —El mundo ya no es piadoso, caballero. —Me doy ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2122 Suscriptores
Las lecciones de la expansión metropolitana y la reforma del transporte

La urbe bulímica

Edición 2122 Suscriptores
La discusión sobre las transferencias monetarias para los hogares más vulnerables

El ojo blindado

Edición 2122 Suscriptores
El militarismo académico israelí en debate en la Udelar

Estudiar para la guerra

Edición 2122 Suscriptores
La Fiscalía General de la Nación como centro de la disputa política

Forzando la negociación

Edición 2122 Suscriptores
Las granjas pastoriles israelíes y la transformación de la geografía palestina

Anexión sin declaración