Desde hace más de 30 años, los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne construyen un cuerpo de películas coherente, tanto desde el punto de vista formal como temático. Eligen asuntos urticantes, de implacable actualidad para las sociedades europeas, y eso les ha permitido interrogar la responsabilidad ética de sus personajes y sus públicos poniendo el foco en resistencias basadas en la solidaridad comunitaria. Con relación al resto de su obra, Madres jóvenes1 es una especie de evolución en continuidad: si en sus relatos anteriores la cámara se adhería a un cuerpo para seguirlo con obstinación, aquí comparte su tiempo entre varias protagonistas para mostrar a un grupo de adolescentes que atraviesan el embarazo o los primeros meses de la maternidad en un hogar temporal y que deben decidir si dar...
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