Juego abierto - Semanario Brecha
Destacados Suscriptores

Juego abierto

Tras las elecciones del pasado domingo, España atraviesa uno de los períodos institucionales más insólitos de su historia. Con el bipartidismo del PP y el Psoe agonizando, sólo podrá gobernar el país aquel candidato que obtenga apoyos de otras formaciones. Rajoy podría caer. La izquierda, si logra un acuerdo, tendría el poder a sus pies.

Podemos. Foto: Pedro Armestre (AFP)

Los informáticos españoles acaban de estrenar una herramienta nunca antes vista por estos lares. Ratón en mano (o dedo en pantalla táctil), los usuarios de distintos periódicos digitales sólo tienen que combinar distintas opciones políticas, todas ellas recién salidas de las urnas. En algunos casos hay que marcar un casillero. En otros, arrastrar el símbolo elegido hasta una medialuna. De esta manera la gente de a pie puede jugar a conformar diferentes coaliciones políticas y comprobar cuáles tendrían mayoría absoluta. Lo que para los usuarios es un entretenimiento, para los políticos se ha convertido en un dolor de cabeza: tras las elecciones del domingo España afronta una situación política iné­dita. Si el país no fuese más que una película, sería una de esas con final abierto, en la que...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2111 Suscriptores
Orsi en el portaaviones de un Estados Unidos desaforadamente belicista

Visita imperial

Edición 2111 Suscriptores
En 2025 hubo más de 2.400 juicios de amparo por medicamentos de alto costo, la mayoría con sentencias favorables a los pacientes

Quién da más

Edición 2111 Suscriptores
Caso Cipriani-Minetti pone al INAU en el ojo de la tormenta

Otra vez las fallas

Edición 2111 Suscriptores
El ataque de Israel a la Flotilla Global Sumud de ayuda humanitaria

La solidaridad, esa provocación terrorista