Fue una cumbre por invitación. El presidente anfitrión, Donald Trump, la reservó a sus aliados más estrechos, a los que reunió el sábado pasado en Miami, su ciudad predilecta. Le dio un nombre al grupo que pretende formar, «Escudo de las Américas», y un objetivo teórico: constituir una «coalición americana contra los cárteles». Once presidentes en ejercicio y primeros ministros estuvieron en la cita y dieron al magnate distintas muestras de pleitesía: los de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. También el entonces presidente electo de Chile, José Antonio Kast, que asumió su cargo este miércoles. Todos «muy buenos amigos de Estados Unidos», los elogió Trump. Y sugirió que quienes no estaban allí en su gran ma...
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