Los resultados fueron aplastantes: tras 16 años en el poder, el primer ministro Orbán y su Unión Cívica Húngara (Fidesz en húngaro) fueron derrotados por Péter Magyar, el relativamente joven líder de Respeto y Libertad (Tisza), por más de un millón de votos. Tisza le arrancó al Fidesz la mayoría absoluta en el parlamento, donde, además de esos dos partidos, solo figurará otra formación de ultraderecha, el Movimiento Nuestra Patria. Los partidos que se autodefinían como progresistas o de izquierda prefirieron borrarse para facilitar la victoria de Magyar, que debió, por tanto, su triunfo a un «voto prestado» que trascendió de lejos a su propia formación política. * * * Desde el centro conservador a la socialdemocracia, el suspiro de alivio por la derrota de Orbán fue unánime. «Un ...
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