Hasta ahora el interés de China en América Latina estaba focalizado en recursos naturales, desde litio hasta soja e hidrocarburos, y en colocar sus exportaciones de bienes industriales, una amplia gama que va de juguetes a maquinaria y coches eléctricos. Pero eso está cambiando, incluso en nuestra región. Si tomamos a Brasil como punto de referencia, parece evidente que las inversiones chinas se están diversificando y pisan sólidamente las industrias con la instalación de factorías en espacios abandonados por transnacionales europeas y estadounidenses. Para empezar, el comercio exterior de China está pasando su mejor momento gracias a las políticas arancelarias de Donald Trump. En los primeros cuatro meses de 2026, las exportaciones de China crecieron un 11 por ciento interanual. La mayor ...
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