Nocheras - Semanario Brecha
Edición 1485 Suscriptores

Nocheras

No tanto mate. Uno solo y de loza. Potaje de milagrosas propiedades medicinales. No tenía visto el verde de esa yerba. Jugo de maracuyá tomaba otra. —Me cae mal... Y es tan rico. De noche lo repito. Es raro. De día no.Y siempre está la que teje croché, astuta. Son ocho acompañantes esta noche en la sala de espera del cti. Mitad y mitad: cuatro de Amec, cuatro de Secom. Siempre hablando de las supervisoras. Familiares de pacientes somos dos, del mismo. No todas las noches son iguales. Las hay de ingresos.En una de ésas bajaron del Olimpo tales diosas –eran tres– que cabía envidiar el lugar de aquel por quien venían. Otras veces hay dos o tres varoncitos veinteañeros, camperas aviadoras, cascos maltrechos, que permanecen sentados sin hablarse, mirando la pared. Se sabe que lloraron, y que ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2106 Suscriptores
Vecinos de Paysandú y Colón cuestionan la instalación de HIF Global

Algo huele mal en el río

Cultura Suscriptores
El hidrógeno verde y sus dilemas

Un laboratorio

Edición 2106 Suscriptores
Ante la guerra, el gobierno ajusta los combustibles antes de lo previsto y por debajo del PPI

Suba amortiguada

Edición 2106 Suscriptores
Con Thiago Ávila, de la Flotilla Sumud de ayuda a Gaza

«Si dividen a los pueblos, es más fácil dominarlos»

Edición 2106 Suscriptores
Los entresijos de la «ayuda humanitaria» a Cuba

El cuello de botella de la solidaridad