El cantor que nunca callará - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

El cantor que nunca callará

Su verdadero nombre era Eraclio Rodríguez. Era retacón, desafinador y algo gritón. Sin embargo, por las misteriosas razones que sólo la esencia del arte popular conoce, Horacio Guarany fue un enorme ídolo popular en su país y también aquí en Uruguay, al que estuvo ligado fuertemente casi desde sus comienzos.

Horacio Guaraní. Foto: SCI

En los lejanos años de mi niñez, allá por comienzos de la década del 60, dominaban las radios uruguayas los intérpretes del llamado “folclore argentino”. Era prácticamente una invasión: Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Los Hermanos Ábalos, Los Quilla Huasi, Eduardo Falú, Jorge Cafrune, Hernán Figueroa Reyes, José Larralde, Ramona Galarza –por citar apenas algunos– y, por cierto, Horacio Guarany. Sufrimos sin la menor duda un proceso de colonización por parte de los artistas del canto nativista argentino, quienes obligaron a algunas figuras uruguayas de notable relieve, como la incomparable Amalia de la Vega y los enormes poetas y cantantes Aníbal Sampayo y Osiris Rodríguez Castillo a luchar en franca desventaja por mantener un lugar en los medios de difusión. No habían llegado aún a la c...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2104 Suscriptores
Ministerio del Interior niega acceso a documento sobre el asesinato de Álvaro Balbi en 1975

Con la debida reserva

Edición 2104 Suscriptores
La iniciativa de abrir las empresas públicas a inversores privados

Campanazo

Edición 2104 Suscriptores
CASMU aprobó su balance anual con un déficit histórico

Un escenario desafiante

Edición 2104 Suscriptores
La detención de Marset y sus consecuencias en la región

El alfil caído

Edición 2104 Suscriptores
El Mencho, Marset y el discurso sobre los narcos

Un caballo de Troya para la militarización de América Latina