El amigo incómodo de Macri - Semanario Brecha
Edición 1616 Suscriptores

El amigo incómodo de Macri

No será un gobierno de Trump el que asigne interés a trabajar las relaciones con América Latina, y en especial con Argentina. Pero entre empresarios todo fluye mejor, se escucha en los pasillos la Casa Rosada.

El triunfo del magnate yanqui partió al medio la estrategia argentina en materia de relaciones bilaterales. La canciller Susana Malcorra abogaba públicamente hasta último momento por un triunfo de la candidata demócrata Hillary Clinton, argumentando la buena relación alcanzada entre Macri y Obama durante la visita del mandatario estadounidense el 24 de marzo. Y agregaba un deseo “de género”: “Sería importante en este momento que una mujer alcanzara el sillón presidencial de la Casa Blanca, para profundizar el avance sobre derechos de la mujer en un mundo cada vez más complejo y diverso”.

Entre allegados, Malcorra recuerda además la buena relación que mantuvo con las administraciones demócratas mientras ejerció como jefa de gabinete de Ban Ki moon, el secretario general saliente de la Onu. No será un gobierno de Trump el que asigne interés a trabajar las relaciones con América Latina, y en especial con Argentina. “De todas maneras, estamos a la espera de los nombres que designe el nuevo presidente para las relaciones exteriores y a partir de eso veremos cómo continúan los vínculos”, admitió Malcorra. La verba beligerante del flamante mandatario puede acarrear decisiones riesgosas entre potencias, y Argentina tiene sus intereses puestos en varios países europeos que no ven con buenos ojos el resultado del martes 8. Los acuerdos con la UE –alcanzados por Macri, aunque iniciados por Cristina Fernández– son un ejemplo, especialmente en materia comercial y arancelaria. Trump puede ser un escollo para las exportaciones argentinas a la UE.

Algunos años atrás, Macri hizo gala de su buena relación comercial con Trump a mediados de la década de 1980, cuando tuvo que vender propiedades del grupo Macri para que el millonario construyera un complejo turístico en Manhattan. “Los Macri son buena gente”, admitió el ahora presidente electo estadounidense tras reu­nirse varias veces con Franco (el padre) y Mauricio (el hijo), tanto en Buenos Aires como en Punta del Este.

Macri, obligado por el protocolo de Malcorra, apoyó esta vez a Hillary Clinton, pero ahora pesarán sus relaciones personales con Trump. Entre empresarios todo fluye mejor, dicen con risa nerviosa en los pasillos de la Casa Rosada.

Artículos relacionados

Edición 2124 Suscriptores
La «desconexión» entre la militancia frenteamplista y el gobierno

Los cansados y los soldados

Edición 2124 Suscriptores
Las reuniones reservadas de Alejandro Sánchez con académicos sobre el rumbo del gobierno

De asados

Edición 2124 Suscriptores
La política internacional de la administración Orsi y sus sucesivos desencuentros con la orgánica frenteamplista

El desamor provocado

Edición 2124 Suscriptores
Oficialismo y oposición preparan informes dispares sobre el caso Cardama

Todos hablan del fraude

Edición 2124 Suscriptores
Mujeres con Historias: una alternativa a los cuidados en la vejez

Una casa para todas