«Miente, miente, que algo queda.» La frase atribuida al nazi Joseph Goebbels parece calzar justo en esta época de algoritmos alterados, redes sociales, odio y avance de la ultraderecha. Así parece confirmarlo el reciente cierre del campeonato mundial de fútbol. La coronación española ante Argentina se dio en medio de una campaña de algoritmos plantados en redes sociales que convirtieron al ídolo Lionel Messi en el villano del momento y a Argentina en el centro del racismo mundial. Todo parece haber comenzado después de la semifinal en la que Argentina derrotó 2 a 1 a Inglaterra y el festejo de los dirigidos por Lionel Scaloni con una sábana blanca en la que se leía, garabateado a mano, «Las Malvinas son argentinas». El mismo día, el gobierno de Milei habilitó el concurso público para la ex...
Artículo para suscriptores
Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social
Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.
¿Ya sos suscriptor? Logueate






