Campo barrido - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

Campo barrido

El guitarrista y voz de Pink Floyd tocó en Brasil, Argentina y Chile como parte de la gira Rattle That Lock que comenzó en Inglaterra. Entró en América por primera vez y logró con la atmósfera de su música, a cielo abierto, una vibración que pocos conocían y que ya no volverá a suceder.

David Gilmour en Porto Alegre / Foto: AFP

Desde que en setiembre estrenó en Brighton una lista de temas dividida entre su nuevo disco solista y algunos clásicos de Pink Floyd, David Gilmour despertó sensaciones similares en lugares lejanos –de un campo hípico en Florencia al Estadio Nacional en Santiago– y entre los cronistas de espectáculos, siempre abrumados por las circunstancias, las mismas metáforas. En las presentaciones sudamericanas (del 11 al 20 de diciembre) todo estaba llamado a ser “histórico”, porque pasa por Gilmour no sólo la historia de Pink Floyd sino la del rock entero. Desde hacía mucho se esperaban de este lado las “olas gigantes” que un crítico de The Guardian, en setiembre del año pasado, pocos días después de que saliera el disco Rattle That Lock, oyó retumbar en la legendaria sala del Royal Albert Hall de L...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2099 Suscriptores
Un nuevo plan ordenador para el casco histórico de Montevideo

Vieja y querida

Edición 2099 Suscriptores
Sobre el egreso del sistema de protección estatal

INAU y después

Edición 2099 Suscriptores
Con el periodista de investigación Murtaza Hussain, sobre los archivos Epstein

«Epstein fue un actor político»

Edición 2099 Suscriptores
Carestía y escasez en Cuba en tiempos de Donald Trump

De frijoles y cañones

Cultura Suscriptores
28.º Festival Internacional de Cine de Punta del Este

Paisajes humanos