Ciudadano Roos - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

Ciudadano Roos

A pocos días de ser editado, “El montevideano” –de Milita Alfaro, sobre vida y obra de Jaime Roos– ya da que hablar entre todos quienes reconocen a Jaime como un creador esencial en la música popular uruguaya. En su apartamento de la Ciudad Vieja, rodeada de libros y ante la atenta mirada de sus dos gatos, así transcurrió esta charla con Milita.

Milita Alfaro. Foto: Manuela Aldabe.

—En la contratapa del libro se lee: “Por la vida de Jaime desfila la nuestra”. ¿De qué modo refleja al “hombre de la calle”, como dice su célebre canción? —Contar la vida de Jaime es contar la vida de todos nosotros. Su vida activa nuestra memoria y nos inserta en el relato. Su obra trasciende, por cierto, lo estrictamente musical y se proyecta al conjunto de la sociedad: es un espejo en el que nos reconocemos. Es un notable cronista urbano. Nos recrea tanto desde el punto de vista musical como poético. En cada detalle recrea la épica cotidiana de Montevideo. —¿Cómo fue el trabajo? ¿Cuánto tiempo llevó este libro? ¿Pesó el antecedente de El sonido de la calle? —Aquel libro fue un antecedente, sí, pero de hace 30 años. En este libro, por supuesto, retomo la historia. Ya en aquel momento sen...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2103 Suscriptores
Prácticas anticompetitivas en las empresas constructoras de obras públicas

La rotonda

Edición 2103 Suscriptores
La reforma del transporte metropolitano, capítulo 1

No voy en tren

Edición 2103 Suscriptores
Comisiones de Colaboración Policial: un mecanismo con un largo historial de irregularidades que sigue funcionando en el seno de la policía

Una ayudita

Edición 2103 Suscriptores
Con el embajador de Irán en Uruguay, Mojtaba Baniasad

«Nos defendemos en una guerra que no empezamos»