Crimen de lesa humanidad - Semanario Brecha
Edición 1501 Suscriptores

Crimen de lesa humanidad

El 15 de agosto la Sala I de la Cámara Federal de la Capital Federal declaró como crimen de lesa humanidad la masacre ocurrida en la cárcel de Devoto el 14 de marzo de 1978 –hecho conocido como el “motín de los colchones”–, en la que 64 presos fueron asesinados por agentes del Servicio Penitenciario Federal (spf) en el marco de una feroz represión.

Como narra la abogada Claudia Cesaroni en su libro Masacre en el Pabellón Séptimo (véase Brecha, 10-I-14), una protesta de los reclusos derivó en el ataque de los funcionarios del spf. Los presos murieron a balazos, quemados o asfixiados por el humo del incendio que se inició durante el ataque, ante el cual los policías nada hicieron: simplemente los dejaron morir. La matanza fue disfrazada de “motín” y la justicia archivó la causa, decretando el sobreseimiento provisorio de todos los imputados. Pero en 2011 Cesaroni comenzó a investigar y el año pasado solicitó la reapertura del expediente al juez Daniel Rafecas, quien en una primera instancia rechazó el pedido declarando la incompetencia del juzgado que presidía. El fallo fue apelado, por considerarse que “desconoció constancias de la ca...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2109 Suscriptores
Conflicto de intereses en la evaluación de los proyectos del petróleo offshore

Esa puerta que no para de girar

Edición 2109 Suscriptores
El largo ciclo del debate sobre la libertad anticipada

Válvula de escape

Edición 2109 Suscriptores
El planteo de economistas del FA y la reacción del gobierno

No te vistas que no vas

Edición 2109 Suscriptores
Pedro Sánchez, nuevo pope del progresismo global

El acróbata

Edición 2109 Suscriptores
Cuba, entre la pausa iraní y el temor a una invasión

Eppur si muove