Cuento de año nuevo - Semanario Brecha
Edición 1467 Suscriptores

Cuento de año nuevo

No está en un libro ni en el libreto de una película sentimental. Pasó. Hace más de 60 años, cuando se avecinaba 1950 y nadie sabía que Uruguay sería campeón en Maracaná. La tía abuela M estaba postrada en su cama, muy enferma de enfermedad que arruina los miembros y la memoria. Confundía a su hija mayor con una prima hermana muerta hacía años, y a la enfermera que le daba inyecciones con una monja que había sido maestra suya en primaria. Pero mantenía, férrea, una preocupación constante sobre su edad. Ese 1950 la tía abuela M cumpliría 75 años, y estaba desconsolada con lo que esa cifra significaba: vejez ilevantable y total. Pese a todas sus confusiones, sabía que había nacido en 1875 –el padre se lo había recordado toda la vida, hablándole de paso de un cierto coronel Latorre que serí...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2103 Suscriptores
Prácticas anticompetitivas en las empresas constructoras de obras públicas

La rotonda

Edición 2103 Suscriptores
La reforma del transporte metropolitano, capítulo 1

No voy en tren

Edición 2103 Suscriptores
Comisiones de Colaboración Policial: un mecanismo con un largo historial de irregularidades que sigue funcionando en el seno de la policía

Una ayudita

Edición 2103 Suscriptores
Con el embajador de Irán en Uruguay, Mojtaba Baniasad

«Nos defendemos en una guerra que no empezamos»