Derecho de unos pocos - Semanario Brecha
Destacados Suscriptores

Derecho de unos pocos

Con un maestro –con suerte dos, a veces ninguno–, se enseña a leer y escribir en las cárceles. Para Petit, la escena “es surrealista: el Estado incumple las propias normas que aprobó”. En ese marco, los estudiantes presos han comenzado a agremiarse y a reivindicar sus derechos.

Mural pintado por los reclusos en el ex Comcar

No es sencillo conseguir permiso para entrar al Compen. A la infinidad de trámites previos se le suma un único ritual de ingreso: cédula en mano, escáner y Guardia Republicana. Ya de pique se empieza a dilatar el arranque del Primer Encuentro Educativo Interdisciplinario e Interpenitenciario de Expresión Cultural, mientras los profesores e invitados esperan afuera. Cuando la orden baja y se habilita la entrada, la radiografía los dibuja uno a uno: “¿Usted tiene un celular?”, repara automáticamente una de las guardias, que observa los contornos de la figura humana en su pantalla. Las calles de esa cárcel-ciudad están vacías, apenas se divisa alguna gente a lo lejos. La Comunidad Educativa, donde tienen sede las clases de Primaria, Secundaria y los talleres de educación no formal, está a alg...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2097 Suscriptores
Más de 100 organizaciones se mueven en defensa de la costa y los ecosistemas

La malla protectora

Edición 2097 Suscriptores
Punta Ballena en camino a incorporarse como área protegida

Una perla en la costa

Edición 2097 Suscriptores
La seguridad como eje de la disputa política

Cifras a la baja

Edición 2097 Suscriptores
El acuerdo Unión Europea-Mercosur, aceptado con críticas

La senda trazada